Orgasmo simultáneo II

En el post anterior elegí algunas recomendaciones para los hombres, a fin de facilitar la consecución del tan buscado orgasmo simultáneo entre parejas heterosexuales. Las de hoy se dirigen a las señoras y señoritas, acompañadas igualmente de mis  mejores deseos.

Para ellas

– La masturbación es crucial para ir alcanzando la excitación, para mantenerla y para tener orgasmos. En pareja, te sirve para darte a conocer sexualmente y para poder manifestarle al otro lo que necesitas que te haga (digan lo que digan las monjas y ciertas personas de cierta ideología retro y equivocada, aunque gobernante…). El conocimiento de la propia respuesta sexual en solitario se convierte en un aliado una vez se está en compañía de alguien. Debes ser capaz de identificar en qué punto de la ladera de la montaña que culmina en el orgasmo te hallas en cada momento, eso se puede lograr analizando el grado de placer que se experimenta con cada tipo de estímulo. El truco para lograr un orgasmo simultáneo es que tú solita alcances un punto muy próximo al clímax, pero dejándole a él tiempo suficiente para que te alcance. Por suerte, para la mayoría se trata de una cuestión de segundos, no de minutos.

– Utiliza lubricante, pero asegúrate de que él no piensa que el problema es que no te pone lo suficiente y por eso no estás mojada… La lubricación es un buen indicador, pero no se trata de una verdad absoluta y además depende de cada mujer. Algunas lubrican muchísimo, otras sólo un poco a pesar de estar como la gata sobre el tejado de zinc.

– La técnica del puente. Es la maniobra que casi todos los terapeutas recomiendan. La idea básica es que tú obtengas estimulación en el clítoris hasta estar cerca, pero sin llegar al orgasmo, y permitir que sea él con la penetración quien desencadene el reflejo orgásmico. Este método resulta muy eficaz: proporciona el “puente” entre la estimulación clitoriana y el coito. Él estimula el clítoris justo hasta que inicia la penetración, que viene a sustituir a la primera forma de estimulación. Diversos estudios revelan que hasta el cincuenta por ciento de mujeres que previamente no lograban alcanzar el orgasmo sólo con la penetración eran capaces de obtenerlo tras utilizar esta técnica.

– Elige la postura adecuada. Tú encima y él desde detrás, son las posiciones mediante las que más se estimula la pared frontal de la vagina. Además de analizar en qué postura te excitas más y te resulta más rápido alcanzar el orgasmo, hay que estudiar esto mismo respecto de él: hay hombres que aseguran que su control eyaculatorio es mayor con ella encima; sin embargo, a otros, el espectáculo que contemplan en esa misma postura les provoca tal placer que terminan mucho antes… Reza para que la postura que a ti te acelera sea una que a él le retarde…

Suma y suma. Prueba todas las técnicas de modo individual y, si no funcionan (o incluso si sí lo hacen) combínalas. Elige una postura que estimule la pared frontal de la vagina Y coloca un vibrador sobre el clítoris. Mientras él te penetra, uno de los dos se ha de ocupar del clítoris Y él te morderá el cuello, o dirá guarrerías, o te besará apasionadamente… lo que sea que necesites tú particularmente para que tu orgasmo llegue.

Utiliza tu músculo PC para controlar los orgasmos. Cuanto más tonificados estén tus músculos PC (del área genital, pubococcígeo), mayor control vas a tener sobre tu orgasmo. Puedes estrujarle con esos músculos cuando se producen las contracciones orgásmicas, y también incrementar su excitación al utilizarlos (contraer-relajar) durante la penetración. Este juego secreto a nivel muscular son todo ventajas para ambos: las contracciones vaginales, además, aumentan la lubricación y el placer.

Reduce su estimulación. Cuando notes a ti aún te queda un buen rato pero que él está muy cerca de eyacular, puedes tirar de sus testículos con suavidad, alejándolos un poco del cuerpo, lo cual retrasará el punto de no retorno y la consiguiente inminencia eyaculatoria. Además, evita durante un rato tocarle o hacerle cualquier caricia en la zona de perineo, ano o testículos, porque una estimulación doble no es la mejor idea si pretendes que la penetración dure más tiempo.

 

A unas y otros

Los que saben de estas cosas les aconsejan unánimementente:

– Hablad mucho. Pero no creo que se refieran a charlas clínicas ni a discusiones muy extensas, sino a proporcionar breves indicaciones (que no interrumpan o rompan la magia) o jadeos incluso, que permitan al otro saber si lo que está haciendo le acerca o le aleja del orgasmo. Puede que os conozcáis relativamente bien, o poco, o muchísimo, o nada, pero lo que es harto improbable es que te estés acostando con un vidente o con alguien que sepa leer la mente…

– Masturbarse ante la pareja, por turnos, permitiendo que contemple cómo lo haces y las señales físicas que el cuerpo emite conforme se despierta el deseo. Sirve para que pueda reconocer las pistas de tu excitación en un momento concreto.

– Que sean los niveles de excitación de ambos los que determinen el siguiente paso. Si por ejemplo, el marcador de ella señala 9 y el de él un 6, quiza sea buena idea entregarse a una penetración rápida y apasionada, porque probablemente dé a ambos la oportunidad de llegar a la vez. Sin embargo, si el marcador de ella es 5 ó 6 y el de él es 9, la recomendación para el orgamo simultáneo sería que él se detuviera por completo y que se concentrara en ella con sus dedos, su boca o con un vibrador…

– Turnaos en la estimulación. Es una medida que permite que ambos os vayáis excitando gradualmente y además evita que la relación se convierta en demasiado enfocada al orgasmo, impide que te obsesiones… Cambiar de postura, dar masajes, hacer caricias sobre el resto del cuerpo, irse a otra habitación, poner música distinta, …, hay bastantes opciones para bajar el ritmo, manteniendo la excitación pero aportando cierta dosis de control a la vez.