Erotismo ambiental

Hace seis horas que el chico de Senegal extendió su tapete con dvd’s, la lumi clavó sus tacones de metacrilato en su metro cuadrado de acera, el chaval del KFC se colocó frente a la freidora, el abuelo ocioso se subió al bus empapado en Álvarez Gómez para disimular la peste a naftalina y a vino, …, todos en marcha en el barrio, y a mí, aquí me tienen. Dispersa y en modo hibernación. Las lecturas que me llegan de modo casual me dejan bulímica perdida. Leo un artículo, y me lanzo sobre los alfajores, los acabo (caja de 3). Leo otro, y abro el frasco paté, más escarbando que untando con las regañás (cae la bolsa entera y el frasco lo rebañan los gatos) y, tras el tercero, me termino la bolsa grande de patatas de sal y vinagre. Todo en un ratito… el que llevo perdido sin darle a una sola tecla. Sinceramente, tras leer lo que he leído, confieso que no soy nadie. No tengo nada que hacer, no doy la talla en esta carrera de noticias y publicaciones…

Comienzo por un artículo que en realidad me produce vergüenza ajena e indignación: ¿hasta cuándo se van a lanzar mensajes retrógrados? ¿A quién beneficia que las personas sigan desinformadas? La mastubarción planteada como algo a evitar y consejos y trucos para lograrlo. Toma ya… Una de las principales causas de anorgasmia femenina es, precisamente, el desconocimiento de su propio cuerpo. Familiarizarse con las distintas zonas erógenas, conocer la respuesta sexual, controlar la capacidad orgásmica es, para hombres y mujeres, clave para la plenitud y la salud sexual. Y sí, se puede hacer cada mucho tiempo, y a diario; y a ratos perdidos, no hace falta masturbarse a jornada completa; y en privado… Vaya artículo ridículo publica ABC, vaya moralina y vaya sarta de idioteces, y encima en lo que ellos llaman: “Aula de sexualidad”. ¿Qué tendrá que ver no masturbarse con encontrar un amor sólido?

Sigo, con otro que no creo que dure mucho en la red… Es sobre nuestro amado y eficaz Señor Presidente del Gobierno. El blog “Espía en el Congreso” publica hoy la primera entrega de una investigación sobre este señor. Copio sólo un fragmento, pero si tienen un ratito, no duden en leer todo el post, porque no hay desperdicio:

“Frente a la total incomprensión de los medios de comunicación españoles, “Espía en el Congreso” investigó la biografía oficial de Rajoy para intentar comprender las razones de su rostro de hielo, su arraigada tolerancia –cuando no connivencia e incluso autoría– con el delito administrativo y el nepotismo, y su desdén hacia el sufrimiento ajeno. Según cuentan varios ciudadanos gallegos asqueados con la corrupción que nos han hecho llegar su testimonio, Rajoy fue un chico atormentado en su infancia, adolescencia y vida universitaria por las continuas bromas de sus compañeros, a veces crueles, debido a su ambigua identidad sexual, algo que ocultan todas sus biografías oficiales.

El ciudadano mayor de edad no puede conocer ese dato de su presidente de Gobierno o candidato al cargo porque investigarlo es “políticamente incorrecto”. Algo incomprensible en una democracia que se precie, y no solo las anglosajonas. Lo cierto es que a su timidez y ambigüedad sexual le sumó el grave accidente de tráfico que le desfiguró el rostro y le convirtió durante años en un monstruo acomplejado y frío que sólo podía tener sexo por dinero. “Nadie quería ligar con él, por eso su vida siempre la hacía fuera de Pontevedra”, señala una allegada suya. Y el suplicio, que ahora le devuelve con creces a los españoles, duró años”.

Y, el tercero… Cuando crees haberlo visto todo, llega un nuevo delirio del ser humano. Horrorizada sigo tras haber leído el artículo de Greenpeace… Viendo la foto, me imaginaba que sería algo como una corrida de toros, una matanza de focas o de delfines, u otro tipo de maltrato animal, mediante la tortura, la violencia o el abandono. La imagen sugería quizá un atropello… Ni de lejos acerté a adivinar lo que se esconde tras la impactante instantánea. Copio la noticia, que está publicada en facebook, en el perfil: En defensa de los animales en acción. Yo la vi en el muro de un amigo veterinario.

Los traficantes capturan a las hembras cuando todavía son pequeñas y las llevaban a burdeles para que los clientes puedan abusar de ellas. Se estima que quedan sólo 20 mil orangutanes y que éstos puede extinguirse en 10 años. MADRID.- La prostitución de orangutanes es una práctica común en algunos países de Asia, donde ejemplares hembra de estos animales fueron hallados encadenados y abusados por seres humanos, declaró una veterinaria española que se dedica a estos grandes simios en Borneo.  La veterinaria Karmele Llano, de 27 años, denunció el hallazgo en Borneo de una orangután de 12 años llamada Pony, que había sido depilada completamente, lavada y perfumada, y a la que incluso le habían pintado los labios.

El animal estaba encadenado a una cama, para permitir que pudieran abusar de ella los clientes del burdel de un pueblo de Borneo central (Indonesia) llamado Keremgpangi. Se trata sobre todo de trabajadores de las empresas madereras y de las plantaciones de aceite de palma. Karmele, que pronto volverá a Asia para seguir su misión de salvataje de orangutanes, asegura que la prostitución de estos animales es una práctica difundida también en Tailandia.

“Cuando intentamos liberarla hubo una revuelta, nos amenazaron con cuchillos y machetes. Tuvimos que recurrir a la policía de estado, que envió unos 30 agentes para llevarse a Pony”, recordó la veterinaria española. “La llevamos a nuestro centro de rehabilitación de Nyaru Menteng, donde concentramos a los orangutanes necesitados de cuidados que recuperamos de las personas que los usan como mascotas”, agregó.

Después de un período en el centro, Pony fue llevada el año pasado a la isla fluvial de Bangamat, donde todavía vive junto con otros seis orangutanes. Bangamat es una de las tres islas utilizadas para dar nueva vida a los grandes monos, en espera de una futura liberación en una zona protegida. Allí viven actualmente unos 70 orangutanes. “El caso de Pony no es aislado -aseguró la veterinaria española-, sabemos que en Tailandia es frecuente que los burdeles usen hembras de orangután como diversión sexual para los clientes, o exhiban animales en los circos, o en espectáculos de box”. La noticia de “esclavas sexuales”, capturadas muy pequeñas por los traficantes tras matar a sus madres, es confirmada por Matilde de Figueroa, vocero de la Fundación Altarriba, que se ocupa de la protección y defensa de los animales. “Por lo que sé en Tailandia la utilización de orangutanes en los prostíbulos no es un hecho aislado”, dijo.

Se asocia a la denuncia Pedro Pozas, secretario general del “Proyecto grandes monos”, que llevó recientemente al Parlamento, con apoyo del Partido Socialista, un proyecto para involucrar a España en la lucha por los derechos de estos mamíferos. Pozas asegura que contra estos abusos servirá el proyecto que espera presentar también ante el Parlamento Europeo. “Lograremos, estoy convencido, dar a los grandes monos el derecho a la vida, a la libertad y a no ser torturados”, dijo.

En defensa de los animales en acción.

Sobre algo similar ya hablé en mi primer libro, Mi lado más hardcore, donde explico el impacto que me provocó ver una película de zoofilia. Avisada estaba por Satanás in person (nadie le llama así, no se atreven…). Me refiero a uno de los productores de cine X más importantes de este país, que se tomó la molestia de prevenirme: “Eva no veas esto…”. Y yo, erre que erre “si voy a censurar y a criticar algo, primero he de conocerlo”…

Dejen que les recuerde que la zoofilia no designa la afición por visitar zoológicos, precisamente, sino a la realización de actos sexuales con animales. El género pornográfico “pets” o “bestiality” se produce casi en la clandestinidad y con “actores” desconocidos. Aquel productor, Satanás, me explicaba que sólo personas en situaciones económicas de extremada necesidad o con ciertas drogodependencias se prestan a filmar algo así. Como excepciones, Cicciolina con un caballo, (ojo, es de tal elegancia y sutilidad que recomiendo verla en ayunas) y Linda Lovelace –antes de hacerse tan famosa en Garganta Profunda, grabó, inducida por Check Traynor, cortos clandestinos donde mantenía relaciones sexuales con un perro-. Para este tipo de cintas se han utilizado especialmente perros pero, en las que yo vi, aparecían una cabra en una escena y un burro en otra. También las hay con caballos, con toros, a los que las mujeres practican felaciones, o incluso penetraciones –con la dificultad y esfuerzo físico que implica- y con anguilas y serpientes -se introducen al animal vivo por la vagina-. Los primeros testimonios gráficos de esta parafilia aparecen en los años treinta, en unos cortometrajes mejicanos (Rin Tin Tin Mexicano o El perro masajista). En la década de los setenta, fue Dinamarca el primer país en amparar legalmente películas con escenas de sexo con animales.

Admito que sólo he visionado aquellas dos cintas de zoofilia. Y me hicieron vomitar. Así lo publiqué en mi libro, y lo corroboro cada vez que navegando por Internet, me topo con esta basura. Probablemente contemplar la escena más XXXXXXXXXX me parezca “una barbaridad”, pero ante adultos que consienten, poco puedo decir. Sin embargo, en las producciones zoofílicas, el asunto es distinto. Aquí el animal es parte activa sin poder prestar su consentimiento –los animales no tienen capacidad para ello- y además, se les fuerza. Viendo la peli, me percaté de que de no sujetar al perro éste saldría corriendo, que los arañazos y marcas que dejaba sobre la espalda de una tipa –ojo, que no empleo en ningún caso el término “actriz”-, que si no está drogada lo parecía, se explican porque estaba asustado y hacía por retirarse… Seguramente quienes menos aman a los animales sean los que les obligan a practicar un sexo que instintivamente rechazan, sólo para poder filmarlo y ganar dinero con degenerados que lo demandan. Fuera ya de la pornografía, es indudable que quienes practican sexo con animales necesitan un psiquiatra. Todos los estudios coinciden en que la soledad, el aislamiento y la falta de habilidades sociales, propician este acercamiento hacia los animales que, desde luego, son mucho menos conflictivos y perversos que los humanos.

Y hablando de barbaridades, aprovecho para invitarles a mi próxima exposición.