De rebajas

“Hola, me llamo Eva y soy una mala persona”. En efecto, señores y señoras, lectores y lectoras, que son incontables y fieles, a pesar de los pesares, admito que me regocijo ante la desgracia ajena: sí, sí, sí, ¡olé por el Juez Castro que ha imputado a la Infanta Doña Cristina de Borbón!

Propongo montarle entre varios un club de fans y fusionarnos con el de Justin Biber. 227 folios, más que una novela, ha redactado este señor para explicarse (bueno, ante las presiones que seguramente, presuntamente, probablemente habrá recibido, para justificarse, el pobre…). ¿Qué se pondrá ella para ir a declarar-sin-contar-nada el próximo 8 de marzo? Me imagino que el Juez ha señalado esa fecha porque el último sueldo conocido de la infanta en España eran 250.000 euros anuales -¡por no hacer el huevo así que tan tonta no era…!-; esa cifra equivale a varias veces el de cualquier alta ejecutiva y por ello coincide con el día de la Mujer Trabajadora. Ese día es precisamente cuando mi amigo Joel, que curra de stripper y go-go y actor porno y escort, se hincha a facturar; se pone las botas (o se las deja puestas mientras empotra a sus clientas). Ahora, todo este mes de enero, Joel se va a trabajar a Suiza, como la infanta. Lleva casi una semana liándola parda cada noche. Le han contratado en un club para mujeres donde hace dos show de cinco minutos y alterna con las señoras entre ambas actuaciones. Él sí sabe ganarse el pan con el sudor de su frente, no como Urdangarín.

Fíjense que esto, el hecho de que la Fiscalía desimputara a la Infanta originando la “doctrina Borbón” -manda huevos…- me ha recordado el derecho de pernada. Toma ya. Aunque la generación “ni-ni” no tendrá “ni” puta idea del significado de esta expresión, los que estudiaron EGB conmigo (y antes y después) seguro que la recuerdan e, incluso, la manejan en demasiadas ocasiones ya que, últimamente, la acepción añadida por la RAE sobre la connotación de abuso de poder y la ocultación de dichos abusos por parte de los poderosos, está muy de moda. La otra, la que implica que el señor feudal pudiera estrenar a la sierva virgen durante la noche de bodas de ésta, queda ligeramente trasnochada (aunque es súper interesante, lean el enlace a wikipedia que he puesto).

Justo para terminar de descolocarme la cabeza, aparece una noticia que me hace el mismo efecto que el agua bendita sobre la piel de Carrie. Ampollas me levanta leer que en Castilla La Mancha se dedicarán 303.000 eurazos a “clases de caza”: lean si no me creen. Yo, la verdad, no me lo quería creer tampoco… ¿Para esto sí hay presupuesto en los planes de estudio? No me indignaba tanto desde que hace una semana vi el vídeo que grabó Fabio McNamara, en un descanso en su venta de rosarios (me contaron que pretende quedarse con la distribución nacional de una marca de esos artículos ostentoso-litúrgicos…).

Véanle opinándose encima sobre el aborto y los homosexuales (manda huevos (bis) aquí mi prima…) no tiene perdón de Dios, ni del que no sé si se le aparece ni de Krishna, Visnu, Shiva o Ra… Y no me importa que le hayan utilizado los “cristofascistas” para ridiculizar a los gays, y para que la sociedad tome ejemplo de lo mal que se acaba consumiendo sustancias y el castigo que merecen los que llevan tan mala vida, como dice mi amigo Juan Carlos, autor del adjetivo. Rotundo y pegadizo lo de “cristofascista”, todo sea dicho.

Da tanto asco que se lo recomiendo. Eschuchen a Fabio en vivo y en directo, sin playback, como cuando cantaba con Almodóvar:

Otro vídeo que no quiero que se pierdan, para que mueran de envidia es el de una señora tiene un orgasmo de tres horas. Tres horas. Ejem… Supongo que esto tampoco le parecerá a usted bien, ¿verdad señor Mcnamara?

Juan Carlos ha parido además una súper hipótesis sobre el asesinato de Asunta Basterra, una futura gran bloguera asesinada… Me la contó el otro día, hartándonos de sushi, sin que le temblaran los palillos. Él considera que, presuntamente, a la niña se la han cargado sus propios padres porque había descubierto que, en su día, para heredar, ellos habían eliminado a los abuelos, a los padres de la madre cuyos cadáveres, qué casualidad, fueron incinerados de inmediato… Todo esto, también presuntamente. Mi amigo dice que, en algún momento, la niña, perfeccionista, políglota -y, tras escuchar hablar a su madre cuando estaba recién detenida, infinitamente más inteligente que ella-, a la par que aficionada a escribir sobre asesinatos, habría amenazado con tirar de la manta… Y nada, eso, pues que presuntamente se la cargaron también para poder seguir con sus vidas y para pillar… porque ésa es otra: la heredera de todo era la niña asesinada, no la madre: la pobre sólo era el eslabón que sobraba…

Se habrán dado cuenta de que tengo la mente que parece el Berska ayer, primer día de rebajas: lleno de todo género de chalados y de trapos sin valor ninguno. Dicen que tras la tempestad viene la calma y que tras las rebajas llega la nueva temporada (o más bien durante, para tentarnos, como es obvio). Pues bien ¿alguien sabe decirme qué es lo que llega tras el dolor y la locura?