Presoledad

Recientemente, por escrito, de palabra y hasta de obra, me río -supongo que por no seguir llorando…- de las miserias ajenas, de sus miedos, de sus mezquindades, de sus limitaciones y de sus frustraciones; me gusta a mí un destrozo… Pero hoy, toca abrir una rendija en mi armario de los horrores y permitiré que […]