Baños de asiento

En menos de una hora he debido aprender tantas cosas útiles como a lo largo de toda mi carrera en ICADE, lograda a base de sangre, sudor y lágrimas. Desde cómo hacerme un recogido de pelo para una boda, cómo eliminar las migrañas (WHF!), cómo fabricar un embudo casero reutilizable y no sé cuántas cosas más… Sabiduría concentrada, abreviada y servida en fotos y vídeos a golpe de clic.

Aunque se olvida de algunas cuestiones y obvia mencionar el magnífico bidé, ese aparato sanitario tan en desuso como los buenos modales, me encanta un tutorial que he encontrado, y que procedo a traducir (de nada), acerca de un básico de los básicos: el lavado íntimo.

Existe una auténtica paranoia femenina acerca de cómo huele “ahí abajo”. Adiós, leyenda negra, adiós. Lo llevo publicando desde hace casi dos lustros: si te lavas no hueles. Pero como partimos del machismo y de la necesidad de vender productos específicos a mansalva, el mini-cursillo parte de una creencia afianzada de que las mujeres apestan para, inmediatamente después, reconfortarnos con un solidario: “No estás sola”. Después, continúa: “La verdad es que cada mujer tiene su propio olor, y si usted tiene una pareja sexual, a su pareja probablemente no le molesta el suyo en absoluto. Sin embargo, si se siente un poco insegura, compruebe que está cumpliendo con los pasos más elementales del aseo. Merece sentirse limpia y segura”.

Rutina de lavado diario

1.- Ponga en una esponja o en un paño suave un poco de jabón antibacterial y agua. Evite el uso de jabones con perfumes fuertes, que pueden irritar la delicada piel alrededor de la vagina.

2.- Limpie los pliegues alrededor de su clítoris. Use sus dedos para tirar de la vulva hacia fuera, alejándola del clítoris. Frote suavemente la piel en ambos lados del clítoris con la toalla.

3.- Lávese la vulva y la abertura vaginal. Además, frote alrededor de la línea de bikini.

4.- Frote el perineo. El perineo es el área entre la vagina y el ano.

5.- Lávese la zona anal por último. Evite tocar el área vaginal después de haber lavado el ano, para no arrastrar los gérmenes del recto hacia la vagina, que pueden provocar infecciones en el tracto urinario.

6.- Lave la vagina por lo menos una vez al día. Si tiene relaciones sexuales, es conveniente lavarse previamente para eliminar cualquier olor, y también después, para limpiar otros fluidos (sudor, semen, etc).

 

Mantener un olor fresco

1.- Recorte, depile con cera o afeite el vello púbico. El vello púbico grueso puede hacer que sude y provocar un olor fuerte y desagradable.

2.- Esmérese en su aseo durante el período. Es importante cambiar la compresa o el tampón con frecuencia, de acuerdo con las instrucciones de cada producto. Si le preocupa cómo huele cuando está con la regla, lávese 2 ó 3 veces al día.

3.- Use ropa interior de algodón. Tejido transpirable ayuda a prevenir el mal olor vaginal.

4.- Utilizar salva-slips desechables, así como compresas o la copa menstrual, evita la presencia de flujo y así, de olor.

5.- Báñese como parte de los preliminares. Si le preocupa que a su pareja no le guste su olor, proponga tomar una ducha o un baño antes de tener sexo. Jueguen a enjabonarse mutuamente… ¿Quién sabe? Podría dar lugar a otro tipo de diversión.

No creo que haga falta ni comentar que el mismo mensaje -quitando lo de cambiarse los tampones o las compresas y poco más- debe dirigirse a los señores, porque algunos deben de creerse que son ángeles…