Be Water

Si creían ustedes que ya estaba todo inventado para sacarles los cuartos a los padres y madres, sean primerizos o experimentados, se equivocan… En mi vida, además de resacas, de fiestas y de nuevas resacas, a veces, sucede que acudo a verificar por mí misma si determinadas promesas obedecen a algo más que al puro marketing. No sé si porque tengo sobrinas o porque la mitad de mis aminemigas están pariendo como conejas, pero me dejé seducir por una nota de prensa y acudí a la presentación para periodistas que organizaba de Be Water, el centro de matronatación de Madrid.

Permítanme acercarles a una novedad dentro del “mundo mamá”: la matronatación. Y no, no me confundo. Me refiero a matronatación de verdad, la de Be Water, en una piscina de agua salada que permanece a 32ºC. Lo demás que hayan ustedes escuchado, o lo que les hayan intentado vender o vendido como tal, son imitaciones, placebos… No da igual comprase un bolsazo de Gucci que uno de un tal Zucci, ya me entienden…  Piscinas, gimnasios, guarderías de barrio pijo o proletario se jactan de ofrecer lo que ellos denominan matronatación sin serlo, porque no lo es cuando los bebés se sumergen en agua con cloro del que te decolora las mechas californianas hasta dejarlas verdosas, y tampoco lo es arrinconar a las mamás con sus retoños en un esquinazo de una piscina olímpica, procurando que no molesten a los plusmarquistas en turbopack, ¿me explico?

Entre las mil actividades específicas para las embarazadas Be Water cuenta con un método propio llamado Be-Water Baby mediante el cual los enanos aprenden a nadar solitos en veinte días.

¿Qué más? Pues miren ustedes, todo un muestrario de tratamientos específicos para el “antes de” (los meses de gestación) y el post” dar a luz (recuperación). El abanico de terapias específicas para embarazadas y para mamás recientes que ofrece Be Water me dejó con ganas de quedarme preñada: drenaje linfático, anticelulítico, masaje tibetano, reiki, masaje metamórfico, masaje con ventosas y con flores de bach… Hay también watsu, o masaje en el agua. Todos tonifican la musculatura, activan la circulación, mejoran el control de peso durante el embarazo… También dan clases de hipopresivos, cruciales para recuperar el tono del suelo pélvico tras el parto.

Por supuesto, además de matronatación, hay masajes específicos a bebés: anticólicos y antibronquiales.

Dan clases de yoga y de pilates para embarazadas, tanto indivuduales como colectivas, con profesores y fisioterapuetas especializados en gestantes. Hay ejercicios que preparan el cuerpo para los cambos anatómicos, enseñan a cuidar la postura corporal para evitar lesiones, ayudan al fortalecimiento de la zona pélvica para las etapas de aumento de peso, mejoran el equilibrio, la flexibilidad y la capacidad de relajación… Y tras el momento del parto: fortalecimiento de la zona pélvica y del tren superior para cuidar del bebé; fortalecer el abdomen para la recuperación completa de la zona abdominal…

Uno de los aspectos más valorados por las asiduas es la relación tan cómplice y tan positiva que se establece al tratar con mujeres que se hallan en el mismo punto vital, que pueden compartir experiencias, dudas, anécdotas o temores, en un ambiente relajado y cordial.

Lo que me resultó más innovador, por puro desconocimiento, lo confieso, fue el asunto de las doulas. ¿Mande? Una señora, una “guía”, que vive todo el embarazo contigo, que te ayuda a reconocer y a encajar los cambios que se producen a todos los niveles, los físicos, pero también los psíquicos, este acompañamiento comienza desde la preconcepción, con el conocimiento de los ciclos de fertilidad, pasando por el proceso de embarazo, y con atención en el parto. Durante el post parto, colabora en el entendimiento de las posibles necesidades emocionales que puedan surgir y ayudan en la implantación del establecimento de la lactancia.

Si me han leído, sabrán que mi coraza de sarcasmo es puro estuco del malo… Yo andaba aún ahí cuando salieron de la piscina y les tocaba merendar. En el instante en que me vi rodeada de bebés de distintos meses, porque ni un añito tenían algunos, se me cayó la máscara y me dediqué a balbucear y a estrujar mofletes de caballeretes oliendo a Nenuco. Lástima en lo que se conviertenen cuanto ven porno…

Be Water

C/ Mario Recuero 15, 28035 Madrid

T. 912772228 – 610 183 433