Cirugía íntima femenina

El gran gurú del sexo

La frase “sé lo que quieren las mujeres y lo que necesitan” la hemos escuchado tantas veces de boca de tantos hombres prepotentes que quizá explique la elevada cifra de féminas insatisfechas… Aunque podría atribuirse a un actor porno (de labios de Rocco Siffredi grabé en su día la misma respuesta, y también Nacho Vidal me lo aseguraba clavándome esos ojos de lobo estepario) hay que aclarar que la rubrica, exultante de seguridad, el pionero en el campo de la cirugía íntima, el doctor David Matlock. Y no viene de la casualidad ni del vicio sino de décadas de especialización y mucho talento. “Llevo más de 20 años hablando con ellas y las entiendo”. Convencido de conocer los secretos más íntimos del sexo femenino, confiesa haber hecho desnudarse y tratado a más de 51.000 mujeres a lo largo de los últimos veinte años, entre ellas estrellas de cine y actrices porno, dispuestas a pagar hasta 13.000 euros por una “vulva de diseño”… El doctor Matlock desarrolla su especialidad en Beverly Hills: reconstruir la vagina y aumentar o reducir los labios de ésta. Pero también devuelve la virginidad y presume de multiplicar el placer del punto G por medio de una inyección de colágeno llamada “G-Shot”.

“España nº1 en cirugía estética. En España 882 personas se someten cada día a una operación de cirugía estética. Con 300.000 intervenciones al año España es el país de la Unión Europea donde más operaciones de cirugía estética se practican y ocupa los primeros puestos del ranking mundial, superada sólo por Brasil, Venezuela y Estados Unidos”. Este dato registra además “un crecimiento anual del 15%. En la última década la cirugía estética se ha convertido en un sector muy importante en nuestro país, con un crecimiento superior al 150% y una facturación que en 2004 ha alcanzado cerca de 3.100 millones de euros. Junto a esta práctica también ha aumentado el número de denuncias relacionadas con este tipo de cirugía, no exenta de peligros”. (Fuente: PRWEB, 14 de junio de 2004.)

CIRUGÍA ÍNTIMA FEMENINA

Labioplastia. En algunas ocasiones los labios mayores pierden la grasa y se ven muy plegados debido al envejecimiento u otros factores. Puede corregirse mediante un procedimiento de microcirugía de invasión mínima llamado lipoescultura en el cual se puede tomar grasa de la parte interna de los muslos u otro sitio y ser transplantados a los labios mayores para lograr una apariencia más natural y joven de estos.

Perineoplastia Láser. Consiste en restaurar el perineo rejuveneciéndolo o reparando los daños sufridos por partos o por el transcurrir del tiempo, lográndose una apariencia más joven y estética de la vulva.

Clítoris. En ocasiones es necesaria su reducción y remodelación. Cuando es excesivamente largo, mediante una serie de incisiones con el objeto de que sea reubique hacia atrás, es decir hacia el interior. También se realiza la exposición de clítoris oculto (lifting), a través de la reducción de la piel del capuchón que envuelve el mismo. Ambas se realizan bajo anestesia local y sedación, la duración de la intervención es de 1 hora aproximadamente, sin hospitalización, logrando que muchas mujeres disfruten de mejores relaciones, así como de una mejor calidad de vida.

“G-Shot”, una inyección de colágeno en el punto G que mejora la satisfacción y el placer de la mujer durante las relaciones sexuales. Efectos: cuatro meses.

Técnica quirúrgica de rejuvenecimiento vaginal. Se emplea para corregir el ensanchamiento de la vagina, consecuencia no deseada de los partos, del envejecimiento o del deterioro muscular. Es una intervención sencilla llevada a cabo a través de la vagina, estrechándose la misma sin repercusión muscular. Se realiza bajo anestesia epidural, la duración de la intervención es de 1 hora aproximadamente, no requiriendo hospitalización médica.

La himenoplastia es la cirugía que repara el himen y “revirginiza” a la mujer. Al someterse a esta intervención las mujeres intentan mejorar sus vidas sexuales. Suele combinarse con una reducción quirúrgica del canal vaginal. La Sociedad Estadounidense de Cirujanos Plásticos (ASPS, por sus siglas en inglés) afirma que se trata de una de las cirugías más demandadas en los últimos tiempos. Se realiza con pequeño colgajo de la mucosa vaginal bajo anestesia local y sedación. La duración de la intervención es de 45 minutos aproximadamente. Este tipo de cirugía, que no demanda una hospitalización, también se plantea en ciertos casos de abuso sexual y sólo requiere anestesia local y algunos puntos reabsorbibles. La recuperación lleva unas seis semanas y el riesgo de fiebre o de infección es bajo. Sin embargo, hay que ser consciente de que cuando la membrana vuelva a romperse, causará una ligera hemorragia y cierto dolor e incomodidad durante las relaciones sexuales, que puede prolongarse durante semanas. La segunda inconveniencia es que esta es una operación bastante costosa para que dure sólo una noche…

 

Foto: Katsumi (cedida por Private)