Las Mil y Una Noches I

LA OBRA

El libro de Las Mil y Una Noches es una compilación de relatos tradicionales de Persia (hoy Irak), India y Arabia. Se trata de narraciones muy diferentes, incluye cuentos, historias de amor trágicas y cómicas, poemas, parodias y leyendas religiosas musulmanas. La obra mantiene una unidad y coherencia gracias a la voz de la narradora, Sherezade, el hilo conductor del relato. Se trata de la hija mayor del visir del rey Shariar, era un dechado de encanto y perfección. Dicen que poseía también mil libros de crónicas de pueblos de edades remotas, de reyes de la antigüedad y de sus poetas.

En la obra, abundan personajes como sultanes, visires, genios, magos, jovencitas de increíble belleza, sabios… La estructura de la obra funciona como las matrioskas: la grande encierra a otra, que a su vez contiene a otra menor. Así, de una historia comienza y surge otra, bien porque uno de los personajes la cuenta, bien porque la trama conduce a la siguiente.

EROTISMO

De las muchas historias que Sherezade tuvo que inventar, nueve son de alto contenido erótico: en ellas, sus personajes se entregan al juego sexual y al acto amoroso. “El Kama Sutra de Las Mil y Una Noches” (Ediciones B) ofrece la historia principal, la que versa sobre la relación entre Sherezade y el Sultán, junto con las de evidente deleite carnal. Los editores se cuestionan: “¿Tal vez recurrió astutamente al contenido erótico para no aburrir a su fiel oyente y espectador, o pretendía erotizarlo como intentan hacerlo los textos de este tipo?

REFLEXIONES

- Discriminación positiva. Las esposas de ambos reyes cometen adulterio con sendos esclavos negros -¿por qué será?-. Si bien uno de los chulazos permanece en el anonimato, sí que se nombra a Massaud, el fornido negro que se beneficiaba a la mujer de Shariar. Desde ya les adelanto que da igual cuántas veces se lean el libro, que nadie ha encontrado información adicional acerca de él. Lástima.

- Vírgenes: una constante en Las Mil y Una Noches son las vírgenes. Procede hacer una reflexión acerca de la cantidad de doncellas sacrificadas por el rey Shariar: una al día durante tres años, implica violar y asesinar impunemente a 1.095 mujeres.

- La genética monárquica: en la conducta de los hermanos Shariar y Shazamán encontramos similitudes (entre sí, y con los Borbones por la fiebre cinegética). Ambos, al descubrir la infidelidad se sumen en un dolor incalculable y reaccionan con violencia: ejecutan a la esposa y al amante y sólo hallan consuelo al descubrir que otro tipo sufre de una infidelidad más humillante que la suya propia.