Pico Bong

Suena el portero automático y me despierto (siempre les cuento lo mismo, pero es que así sucede). El mensajero duda de si, con ese pulso adormilado, seré capaz de firmarle en la maquinita. Me entrega un paquete. Otro paquete… ¡Bien! (Eso descarta una Inspección de Hacienda. Porque los de Hacienda eligen el formato carta…). “¿Qué […]