Alejandro Jodorowsky

Con  motivo de que mañana sábado actúa en el Teatro Circo Price, he tenido la oportunidad de entrevistar a Alejandro Jodorowsky. Jodorowsky no acepta etiquetas, porque sobre su lomo cabe pegar la de cineasta, escritor, autor de cómic, intérprete de teatro… Es un artista, un intelectual, un sabio. Hay veces en que este trabajo me regala experiencias casi mísiticas… No habría cambiado por nada la oportunidad de pasar casi una hora escuchando y pudiendo preguntar a un señor de 83 años, acerca de TODO lo que puede inquietar y mover a los seres humanos. Estoy feliz de haberle concocido. Si no fuera sospechoso (y hasta denunciable), me habría quedado dentro del ascensor con él a solas -salimos y subimos juntos-, sólo para que siguiera desgranando la historia, las teorías, la psicomagia y el tarot para mis entendederas. Con las migajas de su lucidez algunos haríamos maravillas. Pocas veces me nace llamar a alguien de usted; no es que yo sea punky o que no tenga educación: es que contadas son las ocasiones en que el de enfrente se lo merece…

Transcribo una pregunta que le lancé entre otras varias: <<Por mi trabajo, escribo sobre sexo. Hay muchos temas sobre los que puedo opinar, responder y manifestarme, sin embargo, existe un asunto acerca del que no doy para más… Me gustaría saber su opinión respecto del eterno conflicto de lo femenino y lo masculino>>.

Jodorowsky: <<Esto comienza… -se interrumpe-. Para empezar no es un conflicto eterno, es un conflicto histórico que se remonta a cuando en los comienzos, reinaba la Diosa Madre y ésta fue expulsada. Fue sustituida por el Dios Padre, y ahí se crea el conflicto: se expulsó a la mujer de toda actividad espiritual. Se la conminó a procrear y a cuidar del hogar; y a los hombres a cazar y a enjendrar. El primer error fue separar a los dos. Debió unirse a una diosa madre con un dios padre. El sexo no es una guerra de sexos, sino una complementariedad como el yin y el yan. No es que el hombre y la mujer sean iguales. No es verdad. Son diferentes. Son como el negro y el blanco: complementarios. Nuestra sociedad ha llegado a esta crisis a causa del masculinismo. ¿Por qué las mujeres han entrado en la política? Porque la política no vale nada. Por ello, se les permite ser la presidenta, la diputada… ¡Eso no vale nada! No han entrado en las reuniones de testículos, esas que reúnen a los que dirigen la economía mundial. Ahí ellas no entran. El poder es de los hombres. Todavía el poder, el dinero, es fálico. Es un mundo masculino. El problema no es que haya un hombre y una mujer, sino que hay masculinismo. Se habla mucho, muchísimo, en España, del abuso de la mujer, de que las matan. Y nadie dice una palabra de la religión que ha creado esto. Una religión que sigue venerando a una mujer virgen, sin menstruación, con un  himen intacto teniendo hijos, La Virgen María… seguirán matando mujeres. Ya no se puede creer en eso. Hice un libro “Evangelio para Sanar“, para cambiar el concepto de la madre virgen y del santo José, que es un castrati.  Es anormal que los curas no tengan pareja, ¿qué es esto? Si todos fuéramos sacerdotes se acabó la raza humana… Me da igual que sea una pareja homosexual, pero es lógico tener una pareja. Es que si no, los pobrecitos, ¿qué hacen? Pues con los niños, que es con quien pueden -risas-. Lo digo en chiste pero… Si el hombre logra desarrollar su conciencia no tendrá conflicto. Si tu padre era machista, tú como mujer vas a buscar a un hombre machista para no tener conflicto con tu padre, pero vas a estar siempre en conflicto con él. Ahora, si tu padre era una persona que comprende las cosas, no vasa  tener conflicto con él, y vas a buscar un hombre con quien no tengas conflicto. De ahí vienen las cosas…>>.

 

Cabaret Místico” es una terapia colectiva de una hora y media de duración nacida de aplicar el resultado de mis búsquedas teatrales. … Cada conferencia es el resumen de aquello que había aprendido en mis lecturas de la semana más la interpretación de los símbolos de una carta del Tarot, más la descripción de mis trabajos para llegar a mí mismo y, como fin de fiesta, la explicación de un texto sagrado y su aplicación de manera útil a la vida cotidiana. Cierta vez encontré un pensamiento que me pareció de suma importancia: “El saber y la risa se confunden”. Decidí entonces incluir chistes en mis conferencias, a las que denominé “Cabaret Místico”

Alejandro Jodoroswky