Preservativos (segunda parte)

Si hay un artículo sexual imprescindible en los tiempos que corren, ése es el preservativo. Tiene poder sobre la vida y la muerte -no bromeo-, pero no bebe de la esencia divina: no basta con “invocarlo” (no es suficiente hablar de él o discutir sobre sexo seguro), ni “saber que está cerca”. Insisto: por desgracia, para que surta sus efectos anticonceptivo y de protección frente a ETS, ITS y sida, debe colocarse en el pene. Lo de usar condón no es negociable. Si topa Ud. con alguien que no quiere usarlo, recoja sus bártulos y lárguese.

 

De piel de cordero, de látex o de poliuretano, los preservativos son suaves y elásticos, transparentes u opacos, lubricados o no, con depósito, verificados electrónicamente y compatibles con lubricantes (algunos no lo son con lubricantes de base oleosa), lisos o con dibujos. Marcas como Dúrex, con sus estudios anuales sobre Hábitos Sexuales, y Control, innovan constantemente; los fabrican de colores; de sabores y olores diversos; con y sin espermicida; con efecto retardante del orgasmo (llevan benzocaína); con formas (intensifican la estimulación), de distinta talla (hay XXL). Se venden online, en máquinas expendedoras, en farmacias y grandes superficies e incluso hay condonerías, tiendas monoproducto.

 

PRESERVATIVO FEMENINO

* Sirve para evitar embarazos y contagio de ETS, VPH y VIH por contacto genital.

* Es una especie de saco de poliuretano o de nitrilo (ideal si se es alérgico al látex) con dos anillos blandos, uno interior y cerrado, que se introduce hasta el fondo de la vagina; y el otro con un diámetro más grande, abierto y más flexible, que facilita cubrir los labios y clítoris, por donde accede el pene.

* Se puede llevar hasta 8 horas, sin depender de la erección, evitando “interrupciones”.

* Tras el coito se le da un par de vueltas al anillo externo para que no se salga el semen y se tira del preservativo para sacarlo.

* No es lavable ni reutilizable.

* ¿Inconvenientes? Es más caro que el condón y de aspecto más aparatoso.