Smirting

Quienes me conocen saben lo fan que soy de las expresiones terminadas en -ing, de los prefijos hiperbólicos… y de los tequilas. El otro día, leyendo una revista de ésas que nunca te compras y que sólo ves en la sala de espera del médico, encontré un nuevo vocablo: el smirting. Instaurado en Estados Unidos a raíz de la Ley Antitabaco que tan, pero tan, feliz me ha hecho, y extendida a Irlanda allá por 2003, por lo que decía la reseña, el término es la unión de smoke (fumar) y flirting (ligar o flirtear) y designaría una nueva moda de seducción cigarrillo en boca. Con esta prohibición de fumar en el interior de los edificios, los yonquis de la nicotina sacan sus mortales huesos a las calles y, además de ahorrarse mucho tiempo de trabajo en las oficinas y despachos, encima, ligan.

Aprendánse la frase “Are you smirting with me?” y úsenla, porque lo mismo sí les están proponiendo algo, y ese “¿tienes fuego?” es una manera de entablar conversación y vete a saber qué más… No todo iban a ser resfriados, sentimiento de destierro y tratamiento de apestados. De hecho, se liga tanto en los puntos de fumadores que se publican artículos como The Art of Smirting, y los no fumadores se unen al grupo, enrollados en la bandera blanca de la humo-tolerancia.