Trucos para ser un tigre en la cama

Igual que prácticamente no existen los afrodisíacos eficaces, sí es cierto que el deporte activa la producción de testosterona –que rige el deseo, la libido-.

Hay datos que refrendan que entre hombres que practican deporte tras haber llevado una vida sedentaria, el número de coitos aumentó en un 30%, los orgasmos en un 26% y la masturbación en un 50%. El deporte abre, por lo visto, todo tipo de apetitos. Dicho lo cual, mucha precaución con los ciclos que se meten los tremendos cachas con el fin de cargarse de kilos y así ser el más grande y aparatoso croissant no comestible, o esos porteros de garito “mole-implacable-de-gesto-invencible”. Por fuera son inmensos, sí; y duros. Sin embargo, tienen un volumen de masa muscular inversamente proporcional a su potencia sexual. ¿Que por qué? Pues porque el principal efecto secundario de los chutes de esteroides y anabolizantes consiste en reducir el tamaño de los testículos –órgano sexual que sirve para crear las hormonas masculinas, la ya mencionada testosterona, por ejemplo, de la que depende la respuesta sexual-. ¿Necesito dar más explicaciones? Las pelotas se les encojen, quedando un escroto descolgado, anormalmente vacío y su función sexual en general se ve mermada. No es que se conviertan en los niños cantores de Viena, pero sí que es un planchazo irte con semejante armario de tres cuerpos y que ciertas cosas haya que buscarlas con microscopio o que aquello no suba…

Otra gran verdad para lograr importantes mejoras en el rendimiento sexual sería lo que para muchos conllevaría un cambio radical de hábitos. Lamentablemente, no todos quieren escuchar que dejar el tabaco, el alcohol, las drogas, la comida basura y la vida sedentaria, es lo que necesitan para empalmar como Dios manda. Se resisten a abandonar lo que más les gusta, amén de que saben que eso no alimenta la imagen de canalla cargado de sexappeal que a muchas nos fascina, pero, créanme si les digo que tienen ante Uds. una de las mayores verdades que leerán en sus vidas.

Y por hacerles fácil lo que no lo es, les cuento algo que he probado yo misma, porque he realizado los másters, seminarios, etc., con los creadores del método. Hablo del RSF (Reprocessing Soft Fitness) o gimnasia abdominal hipopresiva que, como se basa en el fortalecimiento del suelo pélvico, amén de los beneficios que se enumeran más abajo, también es efectivo respecto de la mejora del rendimiento sexual. Como se trata de algo innovador, aprovecho para informarles que Moto, una de las pocas profesoras tituladas en este método impartirá una sesión intensiva en Madrid, el día 15 de septiembre, de 19:00 a 20:30h. Según me cuenta: <<Durante una hora y media enseñaré a ejecutar correctamente los ejercicios y entregaré un manual para que puedas entrenar y conseguir todos los beneficios de este método:

-Reducir la cintura un 8%

-Solucionar y prevenir problemas de incontinencia urinaria

-Mejorar la sexualidad

-Corregir la postura, y mucho más.>>

Las plazas son limitadas a 20 personas, asignadas por orden de inscripción. Si se superase esta número, se fijaría otra fecha para una posterior sesión intensiva.

Precio: 50€. Es imprescindible realizar la reserva mediante el pago de la sesión con un ingreso en la cuenta de Bankinter: 0128 0012 89 0102419392

Club Príncipe Sport´s II. C/ Serrano Galvache, 20. Metro Pinar de Chamartín y Chamartín.