Esencias

El viernes pasado asistí con Mr Big a una conferencia sobre Esencias Sagradas (más bien fue que lié a un siempre ocupado y pragmático empresario de éxito para que saliera del trepidante circuito de los balances de cuentas y estados finacieros, y me acompañara como si fuera realmente un ser humano). Yo a la charla de Madrid iba a acudir sí o sí, porque la impartía Gamal, mi amigo, uno de los más reputados Maestros de Reiki y de Sanación por medio de la Aromaterapia.  Él vive en El Cairo pero ha estado por primera vez en España durante diez días, dando seminarios y conferencias.

Más de doscientas personas colapsaban la sala de reuniones de un céntrico hotel.  Nos sentamos en una mesa, con folios en blanco, bolis de propaganda, caramelos y agua mineral, y cotilleamos al oído e intercambiamos notitas durante casi dos horas. Ahora que lo pienso, nunca había tomado apuntes con Mr Big leyendo por encima de mi hombro… Lo mismo que Eduardo Manostijeras tiene las susodichas, Mr Big, que lo que tiene es una calculadora grapada en la palma izquierda, aún está en shock al comprobar el poder de convocatoria de mi Maestro. Imagino que la próxima vez, alquilarán el Calderón.

La curación con aromaterapia se remonta a la época de Babilonia, de la antigua China. Ya en el Egipto faraónico, en el 2300 a.J.C., dentro de las tumbas, junto a las momias, se hallaron frascos con aceites sagrados de distinto olor. Gamal es uno de los mejores conocedores de la asociación de los chackras o centros de energía con una esencia concreta. Cada chackra se puede desbloquear o activar utilizando los aceites sagrados. La Aromaterapia propone, por compleja que sea la raíz del problema, un tratamiento especial, muy sencillo en cierto modo. Con la esencia que corresponda, se ponen unas gotas y se aplican en un masaje sobre la zona donde se ubica el chackra concreto (acceden inmediatamente al torrente sanguíneo a través de la piel). Sin embargo esa vía de penetración cutánea no es la única: para que la terapia lleve una acción más lenta y progresiva, se emplean quemadores (vía olfativa) o se echan en la bañera (unas 4 ó 5 gotas). Esta disciplina tiene varias aplicaciones en la sexualidad. Podemos tratar con aceites esenciales cuestiones relativas a la aceptación de la propia identidad sexual, de las necesidades más íntimas, problemas de funcionalidad de órganos sexuales (disfunción eréctil, eyaculación precoz, ausencia de deseo…), dolores menstruales, etcétera. El chackra donde se centralizan generalmente estas cuestiones y otras, es el Sacro y se trata con almizcle (yo que soy tan guay siempre me refería al almizcle como “musk”. Seguramente saben que es la base de mil colonias y tiene un montón de feromonas…). Me encantaría saber más para poder ampliarles detalles, pero creo que es mejor que lean los enlaces que he incluido y, si de veras les interesa, que traten de conocer a Gamal. No hay nada parecido. Y concluyo confesando que Mr Big, al salir de la conferencia, me invitó a un refresco, me acercó a casa y… se fue a tirarse a alguna otra. Deseandito estoy que llegue en fin del principio.