Perlas falsas

Salí por no quedarme en casa. Una tarde -luego noche- sin pretensiones ni expectativas. Y así estaba, sujetando un biberón verde, con los tacones colgando de un taburete en un balanceo solitario e inquieto, como mirando sin ver, oyendo sin escuchar, besando un gollete de cristal por no tener nada mejor que echarme a la […]