La chirimoya se hace hueco en la alta cosmética

Sí, habéis leído bien. La chirimoya, una fruta milenaria y que en España crece en la Costa Tropical de Granada, ha dado el salto a la alta cosmética. Éyone Cosmetics, una empresa familiar ubicada en Salobreña (Granada), lanzó hace unos meses al mercado una crema facial regeneradora, hidratante y antioxidante que utiliza como base principal este fruto de exquisita dulzura, que cuenta desde 2002 con el sello de Denominación de Origen Protegida.

chirimoya

La chirimoya es una fruta con múltiples propiedades utilizables para la cosmética por su gran cantidad de vitaminas, sus extractos ricos en principios activos y su alto contenido en vitamina C, que ejerce una acción antioxidante. Según los estudios realizados por un laboratorio de Barcelona, esta vitamina interviene a su vez en el la formación de la proteína del colágeno, que ayuda a mantener la piel más tersa y joven.

Además, la chirimoya es una de las pocas frutas que contienen vitamina B1 y B2, conocidas popularmente como Tiamina y Riboflavina y que ayudan, especialmente esta última, a mejorar el aspecto de la piel, del cabello y de las uñas. Pero eso no es todo, pues la fruta más típica de la costa tropical andaluza aporta también calcio, hierro, fósforo, potasio y sodio. Por todo, esta crema facial, que se ha introducido con fuerza en el sector cosmético estimula la renovación celular, frena la aparición de arrugas y atenúa las existentes. Consigue recuperar la elasticidad de la piel y le aporta suavidad y luminosidad natural.

Jesús Guerrero, propietario de la empresa, descubrió los efectos positivos de la chirimoya cuando hizo caso de las recomendaciones tradicionales de la gente de su pueblo que le decían que se untara chirimoya en la cara para luchar contra el acné. El consejo funcionó y años más tarde decidió estudiar el porqué de aquel sorprendente resultado. Con este producto pretenden, además de convertirse en una referencia en el mercado de la cosmética natural en España, beneficiar a los agricultores de la zona, dando otra salida a un producto tan exclusivo de la costa granadina.

chirimoya costa granada

La chirimoya en España

El chirimoyo es un árbol frutal proveniente de países de América Latina como Ecuador o Perú, y que fue introducido en el sur de España entre los siglos XVI y XVII. Probablemente desde aquí se extendió a países vecinos como Portugal o Italia. Su fruto, la chirimoya, aparece en zonas de gran altitud, entre los 1.500 y los 2.000 metros, y se considera un fruto tropical.

La chirimoya perfecta es acorazonada y solo se consigue en condiciones de abundante y uniforme polinización, ya sea a través de escarabajos o de la mano humana. Su cáscara es muy frágil, de color verde oscura con pliegues en forma de sombra, aunque casi lisa. En su interior el fruto es de color blanco con pepitas y su sabor dulce. La chirimoya está indicada para comer tal cual, como cualquier otro fruta, y para elaborar numerosos postres o ensaladas.

Posee en su composición poderosas enzimas que autodigieren la pulpa, incluso sin la necesidad de jugos y enzimas corporales, por ello es una fruta de fácil digestión lo que la hace muy aconsejable en personas débiles, convalecientes, ancianos, en dispepsias y muy especialmente en niños y embarazadas.

Tiene efecto saciante y regulador del nivel de glucosa en sangre, ya que la fibra que posee, ejerce influencia intestinal y dilata en el tiempo la asimilación de los azúcares. Por ello, si tomamos chirimoyas, tardaremos más tiempo en sentir hambre. Igualmente, su contenido en fibra le confiere propiedades laxantes.

En conclusión, que tanto ingerida como untada en la cara a través de cosméticos, la chirimoya es una fruta muy saludable. Además, su origen tropical le aporta un aire andino muy peculiar. A disfrutarla.

cosmetica chirimoya

0 comentarios

Escribe tu comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Agradecemos tu participación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *