Los bebés que duermen más tienden menos a la obesidad


Los preescolares que se acuestan a las 8 de la tarde son mucho menos propensos a convertirse en adolescentes obesos
que los niños pequeños que van a dormir más tarde. La Escuela de Salud Pública de la Universidad de Ohio ha llegado a esta conclusión tras estudiar a cerca de 1.000 niños, tal y como ha publicado Journal of Pediatrics.

“Es muy importante que los padres establezcan una rutina para mandar a los niños a dormir”, explica Sarah Anderson, autora principal del estudio y profesora de epidemiología. “Establecer estas rutinas de ir a la cama a una hora prudente, además de reducir el riesgo en los niños, tiene efectos positivos en su comportamiento, en el desarrollo social, emocional y cognitivo”, asegura.

El sobrepeso es un problema importante en los niños occidentales. En países como Estados Unidos, el 17% de los niños y adolescentes son obesos. En España la situación es muy parecida. Si seguimos al ritmo actual, en 2020 el 30% de la población española será obesa. Pero la situación es más alarmante: actualmente, entre el 15 y el 18% de nuestros niños son obesos y lo serán, casi con toda seguridad, de mayores.

obesidad infantil

El sobrepeso genera problemas de salud muy importantes en los niños, incluyendo la diabetes y las enfermedades del corazón. Anderson y los coautores del estudio estudiaron a 977 niños nacidos sanos en diez estados de Estados Unidos. Dividieron la hora de ir a dormir en edad preescolar en tres categorías: los que se iban a dormir a las 20.00 horas o antes, los que se acostaban entre las 20.00 y las 21.00 horas  los que iban a la cama después de esa hora. En 1995, año en que comenzó el estudio, los niños analizados tenían 4 años. Fue entonces cuando sus madres dijeron, aproximadamente, a qué hora iban diariamente a la cama.

Años más tarde, los investigadores vincularon la hora de dormir de los niños en edad preescolar a la obesidad de la adolescencia. Todos tenían entonces 15 o 16 años.  Y los resultados fueron palpables: solo uno de cada diez de los niños que iban a dormir antes de las 20:00 horas era un adolescente obeso, por el 16% de los que iba a dormir en el rango medio y un 23% de los que se fueron más tarde a la cama cuando eran niños.

Se dio por tanto un fuerte vínculo entre la obesidad y la hora de dormir. Asimismo, percibieron que los niños que iban a dormir más tarde eran normalmente de raza blanca y vivían en hogares con pocos ingresos.

La importancia de la rutina

Anderson recalca la importancia de establecer rutinas de sueño en los niños. “Cuando los padres o los hermanos mayores tienen que levantarse para ir a trabajar o estudiar, los niños pequeños suelen levantarse también”, asegura. Por eso es importante mandar temprano a los niños a la cama. “Eso no quiere decir que vaya a dormirse al momento, pero sí establece una rutina que hace más constante el sueño en los niños”.

La recomendación de mandar a los niños pequeños pronto a la cama puede ayudar a prevenir la obesidad, por eso cada vez más pediatras hablan a los padres de la importancia del sueño para la salud general de los niños. La mayoría de los niños están ‘programados’ biológicamente para ir a dormir antes de las 21:00 horas, pero pocos son los que lo hacen antes de esa hora. Aun así, y a pesar de los resultados de este estudio, Anderson y su equipo recuerdan que una buena nutrición y una actividad física adecuada en los pequeños también ayuda a conciliar mejor el sueño desde una hora prudente.

0 comentarios
  1. José Ruiz says:

    Excelente artículo. Todas sus preguntas son pertinentes. Veremos como las responde (no le creo capaz de resolverlas) Francisco, si como Papa que es, o como presidente de una ONG, (¿laica?) o partido u “organización” que parece ser.

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  2. Odoacro says:

    Celebro poder comentar sus artículos, siempre tan sensatos y atinados, especialmente cuando trata temas jurídicos. Respecto a lo que hoy nos concierne: Lo que hay que hacer con las declaraciones del Papa (de éste y de todos los anteriores) es tomarlas como hechas por un mortal cualquiera. Una persona muy importante y cualificada, sin duda, cuyas palabras deben ser tenidas en cuenta por los católicos; pero persona al fin y al cabo. Ni el Papa es “Dios en la Tierra” (como pretende un familiar mío), ni sus opiniones son dogma de fe. Por otra parte, yo creo que este Papa en concreto quiere que se le desmitifique, que se considere que lo que el dice no es “palabra de Dios”, sino reflexiones de un hombre de buena fe, que habla según le inspiera a él el Evangelio.

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  3. Chesmaloli says:

    Este santo, pues hay que serio para no huir de La Curia, ha escandalizado dos veces en poco tiempo.
    Legitimando la violencia “si se meten con mi mamá” y ahora llamando conejas a las multimadres y por ende a los conejos machos.
    Hay de quien sea causa de escándalo!
    Es que hemos perdido la fe en la palabra de Jesús?
    Es que la violencia verbal puede ser contestada con la física?
    Tengo cuatro hijos, soy un conejo?
    Mientras tanto falta caridad con los divorciados, con las mujeres con vocación que no pueden ser sacerdotisas. Es que la menstruación las hace impuras?
    Y nos ilusionó a mucha gente…..pero las mejores expectativas no se suelen cumplir. Pena y dolor.

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