Cromoterapia: el poder curativo de la luz

cromoterapiaLos colores pueden tener gran impacto en nuestra mente, en nuestro cuerpo y en nuestro espíritu y la cromoterapia nos ayuda a encontrar ese equilibrio. ¿Alguna vez has notado estar lleno de energía, optimismo y felicidad gracias a un día claro y con cielo azul brillante? Esto es porque existe una respuesta hormonal satisfactoria cuando nos exponemos a la luz solar.

Sin embargo, es algo más que la luz solar lo que produce todos estos cambios hormonales. En concreto, son los colores que genera la luz. En verdad, la luz es una mezcla de siete colores: rojo, naranja, amarillo, verde, azul, añil y violeta. Cada uno de estos siete colores desencadena una reacción hormonal diferente en nuestro cuerpo y cada color juega un papel importante en nuestro bienestar y en nuestra salud. No podemos vivir sin la luz solar. Por tanto, si se nos priva de alguno de estos siete colores que ofrece el sol, podemos experimentar síntomas negativos en nuestro bienestar físico y mental.

Desde hace unos años, muchas saunas añaden a su efecto reconfortante la técnica de la cromoterapia. La mayoría de ellas están equipadas con al menos seis colores que puedes seleccionar. Esto permite a los usuarios elegir diferentes colores según el estado de ánimo en el que se encuentren o elegir entre diferentes arcos de colores. Aunque no le funcione a todo el mundo, no cabe duda de que la cromoterapia sí afecta a la energía de nuestro cuerpo e influye en nuestras emociones, estados de ánimo y sentimientos.

Esta técnica utiliza colores específicos para atender necesidades concretas. Se puede definir como el uso terapéutico del color para equilibrar la energía de nuestro cuerpo. Del mismo modo que parte del calor que recibimos en una sauna de infrarrojos se debe a ese espectro electromagnético que somos incapaces de ver, la terapia con color se centra en el espectro de luz que sí podemos detectar. Porque, en combinación con otros métodos, este procedimiento terapéutico puede resultar muy efectivo.

¿Cómo funciona?

Si se paran a pensar, hasta no hace muchos años, los médicos operaban siempre vestidos de blanco. Pero después cambiaron al verde o al celeste. ¿Por qué? Está demostrado que el blanco excita, altera el sistema nervioso, mientras que los otros dos colores denotan tranquilidad y relajación. En cromoterapia cada color tiene un significado determinado y definido. Y no solo importa el tono que se utilice, sino también la parte del cuerpo donde se proyecta o donde se usa, pues cada color afecta de manera diferente a la mente y al cuerpo.

Durante siglos, el color ha sido un tratamiento eficaz para problemas físicos, espirituales, emocionales y mentales. En el Antiguo Egipto existían templos curativos en base a la luz y el color, donde colocaban paneles de cristal coloreados para inundar al paciente con los rayos del sol que proyectaba. En los hospitales de todo el mundo, diferentes estudios han concluido que la luz tiene efectos terapéuticos curativos sobre el dolor crónico, la depresión y los desórdenes del sistema inmune. Por ejemplo, las propiedades curativas de la luz azul han sido muy eficaces para tratar la artritis reumatoide y para curar tejido lesionado.

En definitiva, el uso de la terapia de la luz para la curación es una alternativa no invasiva que puede ser muy beneficiosa si se combina con otros métodos de curación. Asimismo, se ha demostrado que es totalmente segura tanto para niños como adultos e incluso para animales.

cromoterapia duchaEl poder de los colores

  • Rojo: Es estimulante, fuerte, vigoroso. Esta luz se asocia al poder y a la vitalidad. No es aconsejable usarla cuando se está enfadado, demasiado excitado o con cualquier situación o condición que no deba ser estimulada. Es la luz más apropiada para combatir la apatía y mejorar el metabolismo nutricional y la función hepática. También propicia la cicatrización de las heridas y estimula la función hepática.
  • Naranja: Es un color cálido, con efecto estimulante. Al igual que el rojo, no es aconsejable utilizarlo en momentos de ansiedad o excitación. Es una luz que estimula la función inmune y mejora la digestión. Asimismo, alivia los dolores menstruales y hasta puede cortar el hipo. También estimula la glándula tiroides y el apetito.
  • Amarillo: De nuevo, otro color cálido y con efecto estimulante. Es un color que despierta alegría, felicidad y que nos mantiene alerta. Por tanto, es aconsejable evitarlo en momentos de nervios, tensión o cuando se sufre de neuralgia. Es un color que promueve la digestión, beneficia al páncreas y reduce las arrugas, entre otros beneficios.
  • Verde: Es el color de la alegría, la esperanza y la confianza. Se aplica normalmente antes y después de otros colores para dar equilibrio. Estimula la función inmunológica, mejora la función sexual y es beneficioso para el corazón o las articulaciones.
  • Azul: Es un color relajante, calmado y tranquilizador. Es también un color frío. Es el color del cielo, por lo que tiene gran influencia en nuestros ritmos diarios, así como en nuestros patrones de descanso y de trabajo. Esta luz acelera la curación de quemaduras y alivia la quemazón y la fiebre. Calma los nervios y ajusta el reloj biológico.
  • Añil: Es el color más frío de todos, por lo que tiene un efecto relajante sobre la mente y el cuerpo. Es la luz apropiada para mejorar la intuición y fortalecer la imaginación. Mejora el sueño, calma los nervios y mejora los problemas de aprendizaje.
  • Violeta: También es un color frío, por lo que tiene un efecto tranquilizador. Es el color más espiritual, pues ayuda a promover la sensación de unidad con el mundo. Calma el sistema nervioso y el estrés mental.

 

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