Cinco alimentos que regulan tu tiroides

algas marinas yodo tiroidesCuando el tiroides funciona bien, ni siquiera nos acordamos de su existencia. Pero cuando esta pequeña glándula encargada de regular el metabolismo, la temperatura y hasta el ritmo cardiaco empieza a fallar, podemos tener diversas complicaciones. Por eso, hay que cuidarla, pues si deja de producir la hormona tiroidea (TH) al ritmo adecuado, pueden aparecer problemas de sobrepeso, depresión e incluso aumento de la sensibilidad de frío. La genética, el estrés o la contaminación mediomabiental pueden alterar el normal funcionamiento de esta glándula, pero también una dieta inadecuada. En este artículo queremos explicarles qué alimentos pueden ayudar a mantener su tiroides en marcha y a buen ritmo y cuáles pueden ser perjudiciales:

Las algas marinas: La glándula tiroides necesita yodo para funcionar correctamente y producir el TH que su cuerpo necesita. En caso de que exista esta carencia, se corre el riesgo de padecer hipotiroidismo o bocio (la glándula tiroides se agranda para compensar la escasez de la hormona tiroidea). La sal yodada es una buena solución, pero las dietas bajas en sodio necesitan buscar alternativa. Y ahí es donde aparecen las algas marinas, aunque no todas contienen la misma cantidad. Algunas aportan un 11% de yodo por cada gramo, pero otras pueden llegar incluso al 2.000% de la cantidad diaria recomendada. Por eso, hay que comerlas, pero tampoco pasarse de la raya, pues el exceso de yodo puede ser tan perjudicial para el tiroides como la carencia. Así que tomarlas una vez por semana es lo ideal, ya sea en sushi o en ensalada.

El yogur: Si comes una ensalada de algas a la semana, no tendrás que preocuparte del yodo. Pero no todo el mundo disfruta igual de este peculiar manjar. Por eso, los productos lácteos, en particular el yogur, aunque también el queso y la leche, están llenos de este nutriente, y en cantidades bastante más manejables que las algas, según un estudio publicado en 2012 por la revista Nutrition Reviews. El yogur natural bajo en grasa es una buena fuente de yodo, pues aporta hasta el 50% de la cantidad diaria recomendada.

Pescados y mariscos: El yodo está presente en compuestos como el agua de mar, las rocas y las algas, de ahí que mariscos y pescados aporten también importantes cantidades de yodo, además de fósforo, hierro o cobre. Las gambas, los mejillones, los cangrejos, los langostinos, el pez espada, el mero, el salmón, el lenguado… Tanto es así que solo 4 o 5 anillos de calamar contienen más del 20% de la cantidad diaria recomendada.

pescadosymariscos yodo tiroidesHuevos: Un huevo grande contiene alrededor del 16% del yodo y el 20% del selenio que necesita para el día, por lo que es otro ‘superfood’ para el tiroides. Eso sí, debe tener en cuenta que la mayor parte del yodo se encuentra en la yema y que se aconseja comerlo cocido para obtener el máximo de estos nutrientes.

Fresas y moras: No solo de yodo vive el tiroides. Los alimentos antioxidantes son también muy buenos para el buen cuidado de esta glándula. Las fresas y las moras, especialmente estas últimas, pero también los arándanos o las famosas bayas de goji aportan este tipo de moléculas que previenen la oxidación de las células. Además, está más que demostrado que este tipo de alimentos ralentiza y previene el desarrollo de algunas enfermedades cardiacas y degenerativas.

Los problemas de tiroides son más comunes en las mujeres que en los hombres, y también aumentan a determinada edad. Sin embargo, los síntomas iniciales de tiroides en mujeres son confusos, por lo que suele descubrirse de forma tardía que el trastorno existe, de forma que no se consigue tratar la enfermedad en las primeras etapas. Así que lo mejor es prevenir y cuidarse para evitar males mayores.

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