Nomofobia: ¿Eres adicto al móvil?

nomofobia¿Sufres cuando te dejas el móvil en casa? ¿Necesitas usar el teléfono cada vez más tiempo para estar satisfecho? ¿Dedicas más tiempo al móvil del que dedicas a otras tareas importantes? ¿Te dice la gente que pasas demasiadas horas enganchado al teléfono? Estas son algunas de las preguntas que la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) plantea en este cuestionario que utiliza para medir la adicción al teléfono móvil.

De lo que no cabe duda es que cada vez más gente vive enganchada al teléfono y que lo usa mucho más tiempo del que en verdad le es útil. Ese trastorno, del que ya empiezan a hablar los psicólogos, ha sido bautizado como nomofobia, una abreviatura de la expresión inglesa “no-mobile-phone phobia”. Y aunque puede parecer una simple adicción, detrás puede haber un grave problema psicológico.

Las fobias son una manifestación de nuestros conflictos internos expresados a través de algún tipo de miedo o angustia. Con el desarrollo de las tecnologías, han nacido nuevas fobias que se relacionan directamente con la innovación de los dispositivos electrónicos.

El uso diario y continuo de Internet, las redes sociales, tablets o smartphones hace que nuestra salud se vea afectada. Antonio de Dios, psicólogo del Hospital Quirón de Marbella, explicaba hace unos meses a EFE las razones de la nomofobia y la manera de combatirla. “Los principales síntomas que aparecen cuando hemos dejado el móvil en casa son la sensación de ansiedad, taquicardias, pensamientos obsesivos e incluso dolor de cabeza y de estómago.

Por un lado, se produce una dependencia absoluta de los demás, pues el móvil es una manera de estar conectado. Es un grave problema de autoestima y de relación, porque hay quien incluso es capaz de quedar con otra persona y estar a la vez hablando con otras diez a través del móvil. Y es que, como bien dice el doctor De Dios, la inseguridad personal es el factor más común que causa nomofobia.

Otro motivo por el que sentimos este trastorno cuando tenemos lejos el móvil es la idea de perfeccionamiento. Queremos hacerlo todo siempre sin fallo alguno, “Mi vida circula alrededor de satisfacer al otro, así que, si me llaman y no tengo la posibilidad de estar conectado, me siento solo. Aparece el miedo a decepcionar a los demás”, afirma Antonio de Dios.

En ciertas personas la esclavitud al móvil es absoluta. La adicción se hace incontrolable hasta tal punto que en la cama, antes de dormir, hay personas que pueden pasar más de una hora sin poder soltar el teléfono. Y después son incapaces de apagarlo, por tanto ven interrumpidas sus horas de sueño. Por eso, el insomnio es una de las consecuencias más graves en los pacientes con nomofobia.

En España somos muy adictos

En 2012 comenzaron a realizarse los primeros estudios para saber cuántos españoles eran adictos al teléfono móvil. Por aquel entonces, el 53% de los encuestados se agobiaba si al salir a la calle no llevaba consigo su smartphone. Pero, como era de esperar, tres años después, ese porcentaje se ha disparado. La dependencia al móvil ha dejado de ser una tendencia para convertirse en un fenómeno social. Tres cuartas partes de la población española asegura que no podría vivir sin móvil, aunque solo el 19% se considera adicto. Pero ese porcentaje crece entre los jóvenes, pues según un estudio realizado por Rastreator.com, la adicción reconocida por los menores de 24 años alcanza al 29% este sector.

Según el Instituto Nacional de Estadística, el 96,4% de los hogares españoles tiene por lo menos un teléfono móvil. De hecho, tal y como asevera Fundación Telefónica, España es el primer país europeo en cuanto a penetración del smarthpone. Y este aumento significativo del número de teléfonos inteligentes ha propiciado también que crezcan sin control los casos de nomofobia. La plataforma psicoeducativa Desconect@ asegura que un 77% de las personas que posee un teléfono inteligente padece nomofobia y España es, además, el país europeo con mayor adicción adolescente a Internet. Y más del 50% de la población usa el móvil más de tres horas diarias…

En definitiva, la nomofobia es un trastorno real y cada vez más patente en la población española. A esto hay que sumar también las lesiones que se producen por el uso continuado del teléfono, como por ejemplo la tendinitis, conocida ya como ‘dedo de Blackberry’.

Por eso, si crees que puedes empezar a padecer este trastorno, lo más aconsejable es empezar a apagar el móvil durante las comidas y por las noches, cuando dormimos. Y sobre todo es vital empezar priorizar la realidad por encima del mundo virtual. ¿Eres capaz de mantener la misma conversación cara a cara que por Whatsapp? Asimismo, existen aplicaciones como Quality Time que bloquea el teléfono durante el tiempo que estimes oportuno y que te previene a la hora de desbloquearlo. Aun así, si los problemas de ansiedad te persiguen cada vez que dejas el teléfono móvil en casa, nunca está de más consultar con un especialista.

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