Caminar rápido, mucho más sano que correr

power-walking_ok caminarLlega a la oficina tras las vacaciones navideñas y todo el mundo habla de lo mismo: running. Hay que bajar los kilos de más. Las comilonas de estas fechas son todo un placer, aunque por desgracia se notan tanto como la cuesta de enero. Pero, si no hace deporte con asiduidad, ¿es bueno salir a correr sin más? Lógicamente, no. De hecho, cada vez más estudios aseguran que salir a andar es tan sano o más que ponerse a correr. Sirva este artículo para dar un poco de claridad a la fiebre del running que seguro le persigue allá donde va.

Porque, aunque le parezca extraño, caminar rápido es más saludable que salir a correr. Los modernos lo llaman power walking, brisk walking o, simplemente, walking. Pero en castizo, viene a significar andar rápido, casi corriendo, pero sin llegar a hacerlo. Esta modalidad deportiva, parecida en parte a la marcha atlética, está dando muchas alegrías a quienes la practican. Así que prepárse el iPod con buena música y… échese a andar.

 

Según un reciente estudio de la London School of Economics, caminar rápido puede ser la mejor solución para perder peso, más eficaz incluso que ir al gimnasio o pasarse las tardes corriendo. Con treinta minutos diarios, cinco días a la semana, puede ser más que suficiente. Los resultados del estudio son especialmente eficaces en las mujeres mayores de 50 años. El doctor García Lordan, responsable del estudio y especialista en salud, se basó en los resultados de la Encuesta Anual de Salud que se lleva a cabo en Inglaterra, desde el año 1999 al 2012. Concretamente, se centró en las actividades que aumentan el ritmo cardiaco y provocan sudoración.

García Lordan estudió los casos de personas que decían caminar rápido durante 30 minutos o más, quienes practicaban deportes como el fútbol, el rugby, el tenis o correr, e incluso sobre quienes realizaban tareas domésticas pesadas durante más de media hora diaria, como ir caminando a la compra, mover muebles pesados o fregar suelos. Y tras analizar todos los datos del índice de masa corporal (IMC) de estas personas y la circunferencia de su cintura (WC), comprobó que los hombres y mujeres que caminan enérgicamente durante más de 30 minutos diarios presentan menor IMC y una cintura más estrecha que quienes practican deportes más comunes como el fútbol o el famoso running.

El artículo explica además que es recomendable que los adultos hagan al menos 150 minutos de actividad física de intensidad moderada cada semana. Por desgracia, según la Encuesta de Hábitos Deportivos, el 60% de la población española mayor de 15 años no practica ningún deporte con regularidad. De estos, el 42% no practica deporte nunca, y el 39% solo realiza deporte menos de una vez por semana. Asimismo, la encuesta hace especial hincapié en las mujeres, pues el 69% no practica ningún deporte, frente al 51% de los hombres. Así como en la edad, ya que el 77% de los mayores de 55 años no practica deporte alguno.

Datos muy negativos, teniendo en cuenta la insistencia que médicos, nutricionistas y cardiólogos hacen respecto a la práctica del deporte. Un estudio publicado por el doctor Chi Pang Wen en la Universidad de Texas demostraba que los taiwaneses que practican una media de 15 minutos diarios de ejercicios, o más de 90 minutos semanales, aumentaban su esperanza de vida tres años respecto a las personas sedentarias. Además, alertaba de que la inactividad puede aumentar en un 25% el riesgo de sufrir una enfermedad cardica, un 45% la mortalidad por enfermedad cardiovascular, así como un 10% la incidencia de cáncer, diabetes o depresión.

En abril de este año, la Organización Mundial de la Salud atribuía a la inactividad física el 6% de las muertes registradas en todo el planeta. A su vez, se estima que el sedentarismo es la causa principal de entre el 21 y 25% de los cánceres de mama y de colon, del 27% de la diabetes mellitus y del 30% de la carga de cardiopatía isquémica en todo el mundo.

Por último, un estudio llevado a cabo recientemente por el Hospital Frederiksberg de Copenhague y publicado en el Journal of the American College of Cardiology demuestra que practicar ‘jogging’, es decir, correr despacio –o andar rápido- reduce el resigo de mortalidad hasta en un 30%, mientras que el riesgo de fallecer de quienes practican la carrera a mayor velocidad no se diferencia prácticamente de las personas sedentarias. El estudio, avalado por el cardiólogo español Valentín Fuster, es muy interesante en ese aspecto, pues matiza que las personas que practican el running a alta velocidad e intensidad corren casi el mismo riesgo de padecer enfermedades cardiacas que las personas sedentarias.

Por tanto, no hay excusa para no practicar deporte. El power walking es una práctica interesante y especialmente eficaz. Salir diariamente a andar rápido durante treinta minutos puede prevenirnos de multitud de enfermedades y aportarnos importantes beneficios para la salud. Caminar resulta adecuado para todo el mundo, sea cual sea la edad. La persona puede estar más o menos impedida, pero unos simples bastones pueden ser más que suficientes para practicar este sano y beneficioso deporte. Así que póngase buena música o descargue el podcast de su programa de radio favorito y… láncese a las calles.

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