Monasterio de Armenteira, el paraíso de la cosmética natural

 

Monasterio de Armenteira.|Facebook

En los últimos meses he visitado dos monasterios que no conocía y que se encuentran en dos zonas muy diferentes de España. Uno es el de las Clarisas de Medina del Campo, Valladolid, y el otro el de Armenteira en Meis, Pontevedra.

Por alguna razón que no sé explicar, los monasterios siempre han conseguido seducirme por esa extraña sensación que se respira en el ambiente: la naturaleza que les rodea, la espiritualidad, la paz, la serenidad, ese halo en el que están envueltos, el silencio, la música, el canto, la piedra de sus muros, esa combinación de lugares de saber y conocimiento, y de trabajo y oración…

En fin, son muchas cosas y creo que merece la pena hablar de ellas. Y por  supuesto también de ese trabajo artesanal al que se dedican, que ha pasado de generación en generación y que nos llega prácticamente desde la Edad Media.

Jabón de lavanda|FacebookPero en este post me voy a centrar en la cosmética natural, que es el santo y seña de las monjas del antiguo Monasterio Cisterciense de Armenteira (Armenteira, s/n, Armenteira, Pontevedra Tel. 986 71 83 00 y Hospedería 627 097 696).

El Monasterio de Armenteira es conocido principalmente por los fantásticos productos que obtienen las monjas a partir de flores, plantas y frutas como la camelia, la rosa mosqueta, la lavanda, manteca de karité, eucalipto, naranja, mandarina, limón, miel, almendra, castaña, bergamota, romero, aloe vera, lemon grass…

Entre ellos aromáticos jabones naturales de glicerina (a un precio de tres euros), jabones de aceites vegetales (a un precio de 4 euros), y dentro de lo que es cosmética propiamente dicha, los famosos aceites de rosa mosqueta (14 euros), camelia (13 euros) y almendras dulces (5 euros); y los bálsamos de labios de camelia y rosa mosqueta (a un precio de 5,50 euros).

Aceite de camelia|FacebookEn cuanto al aceite de camelia, conviene aclarar que es el que se obtiene de la semilla de la camelia oleífera. También se conoce como aceite de semilla de té, lo que crea la confusión con el aceite del árbol del té que se produce con las hojas de Melaleuca alternifolia.

El aceite de camelia contiene ácidos grasos que ayudan a restablecer la elasticidad, el equilibrio y la suavidad de la piel. Por ello, este es un aceite que tradicionalmente se ha utilizado para cuidar el pelo y la piel, ya que suaviza y calma las pieles sensibles e irritadas. Es ideal para las pieles grasas y acneicas ya que regula la secreción sebácea, limpia los poros, hidrata la piel y previene la formación de granos. Además puede utilizarse como emoliente de las pieles secas. Es ligero, se absorbe fácilmente y sirve como humectante de las manchas secas y ásperas. Se cree que contribuye a prevenir y alisar las arrugas y marcas de tensión y a curar las cicatrices. Masajeado sobre las uñas incrementa su crecimiento y fortaleza. Además, se cree que las geishas sumergían sus peines de madera durante la noche para ayudar a nutrir su cabello y cuero cabelludo.

En cuanto a los beneficios para la salud, según el Centro de Investigaciones para la Bioseguridad de Alimentos, Drogas y Pesticidas de Japón, los suplementos de aceite de camelia inhiben metástasis de melanomas y se ha aconsejado su consumo a los pacientes. Otro estudio lo recomienda por sus propiedades antioxidantes. El aceite se utiliza también para curar heridas y como antibiótico. En la cocina y en la alimentación, se reconocen sus bajos niveles de grasas saturadas y no trans. Contiene elevados niveles de ácidos grasos omega 6 y omega 9 que son esenciales para el organismo.

Aceite de rosa mosqueta|FacebookPor su parte el aceite de rosa mosqueta retrasa los signos de envejecimiento prematuro de la piel y las arrugas, que se debe a la cantidad de antioxidantes y vitaminas que contiene, que de este modo penetran en las capas más profundas de la piel. Mejora las estrías y manchas de la piel, ya que sus aceites grasos esenciales mejoran claramente la pigmentación de la piel, su textura y tono. Además debido a sus alto componente en antioxidantes y vitaminas produce colágeno y protege de los daños externos como el sol, reduciendo las marcas de estrías y las manchas de la piel.

Combate los efectos del foto-envejecimiento producido por el sol, que se traducen en manchas y arrugas. La combinación de las propiedades del aceite de rosa mosqueta con sus antioxidantes y ácidos grasos esenciales, mejoran la pigmentación, el tono de piel y la textura. Además la vitamina C contrarresta la disminución de colágeno producida por la exposición al sol.

Rehidrata la piel seca porque la vitamina A hace que mejoren los niveles de humedad de la piel y cree una barrera impermeable que impida una gran pérdida de agua, lo que se traduce en una piel más hidratada. Es especialmente recomendable a partir de los 45 años, cuando la piel fabrica menos colágeno y pierde elasticidad.

Además disminuye las cicatrices porque los ácidos grasos esenciales que contiene el aceite de rosa mosqueta ayudan a reducirlas y promueve la regeneración de la piel, también frente a quemaduras.

Todos los productos que comercializan se pueden adquirir en la tienda del monasterio, a través de su web y en las tiendas de los monasterios de Oseira, Zenarruza, Huerta, Escalonias, San Pedro de Cardeña y Poblet. Además comercializan sus jabones en los establecimientos del Seminario de San Martín Pinario en Santiago de Compostela y en la farmacia NaturalSensia del número 185 de la calle Príncipe de Vergara en Madrid.

 

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