Cinco cremas ligeras para el verano

gazpachoLa mayoría de los nutricionistas nos recomiendan tomar un caldo, una crema o una sopa al iniciar nuestras comidas principales para que nos llenemos al inicio y tomemos menos cantidad del segundo plato y del postre, que suelen tener más calorías.

Por ello esta semana os quiero proponer mi versión ligera de algunas cremas que suelo preparar frías en verano y que son realmente deliciosas. Las tomo como primer plato en el almuerzo o solas para cenar, aunque en ese caso, no me limito a un solo cuenco, si no que tomo la cantidad que me apetezca hasta llenarme.

1. Gazpacho clásico o de cerezas y fresas

Todos sabemos preparar un gazpacho y en cada casa, como ocurre con la tortilla de patatas, existe una receta familiar. En mi caso, lo elaboro sin pan y para darle más cremosidad le añado un huevo crudo o un cuarto de manzana tipo golden. Además le pongo menos aceite de oliva virgen extra (AOEV) para que no sea muy calórico y en vez de cebolla le pongo una cebolleta. Es importante usar un colador y no el pasapurés para que quede más fino. La verdad es que queda riquísimo. Para acompañar, cuezo un huevo duro y lo presento con la yema y la clara separada cortada en cuadraditos, un tomate también en trocitos y un poco de sandía que le da un toque moderno. Para hacer una versión más original basta con añadir a la recetas un puñado de cerezas y/o fresas y quitar algún tomate.

2. Salmorejo sin pan

Habitualmente el salmorejo se suele preparar con pan pero como el oAndalusien: Cádiz, Tapas Salmorejobjetivo es que nuestra receta no sean demasiado calórica os propongo la versión light sin pan. Existe una polémica sobre qué tipo de tomate se debe de usar para hacer un salmorejo, así que esta receta utilizaremos el tipo pera, que también es el habitual a la hora de hacer el pan con tomate. Solo hay que triturar a máxima velocidad medio kilo de tomates junto a 2 dientes de ajo morado, 90 gr de Aceite oliva Virgen Extra de la variedad arbequina para que le de un sabor intenso, y dos huevos duros, que aportarán cremosidad al plato sin necesidad de usar pan. Hay quien le pone un chorrito de vinagre de jerez, pero yo simplemente le añado sal. Para adornar basta con unas lascas de jamón serrano y un huevo cocido de codorniz o de gallina.

3. Crema fría de calabacín y puerro

Primcrema_calabacinero hago un sofrito con dos cucharaditas de AOEV con una cebolleta y un puerro al que añado sal para que se vaya pochando y saque algunos jugos. Después quito la piel a los calabacines (unos 3 de tamaño pequeño o dos medianos) y los corto en cuadraditos para introducirlos en la cazuela. En ese momento le añado un caldo de pollo casero que cubra todo (siempre engorda menos) y espero a que se ponga blando el calabacín. Finalmente lo trituro con la túrmix y, tras enfriarlo en el frigorífico, lo presento con unas hojas de albahaca y, si tengo, le pongo un langostino pelado que le da muy buen sabor. Hay quien le añade 2 quesitos light al final del triturado, algo que tampoco le aporta casi calorías al plato y sí le da otro matiz de sabor.

4. Crema de melón sin nata

Esta crema se suele hacer con nata pero yo la sustituyo por leche desnatada y pongo dos yogures desnatados. Queda menos cremosa pero queda un plato ligero y que apenas engorda. Para esta receta utilizo un melón al que quito todas las pepitas y corto algunas bolitas que reservo para el final. Después le añado los dos yogures y la leche y lo trituro todo hasta que quede muy fino y le añado la sal y la pimienta. Finalmente para adornar le pongo una hoja de menta y para que no quede muy dulce añado una cucharadita de sucedáneo de caviar que le aporta un toque salado y original. Por último, introducimos tres de las bolitas de melón que teníamos reservadas en cada cuenco. En vez del sucedáneo de caviar también queda muy rico con unas lascas de jamón serrano.

5. Crema de pepino y yogur a la menta

crema_pepinoPara esta receta es importante quitar todas las pepitas del pepino, rallarlo y dejar escurrir el agua. El yogur lo utilizo descremado y es mejor si es de cabra, aunque también vale el de vaca. Una vez cortados en cuadraditos dos pepinos, añado el yogur, media cebolleta, medio diente de ajo (opcional), vinagre de manzana y un poco de caldo casero (opcional) para que no quede tan consistente, y lo trituro todo junto a un par de hojas de menta. Después le añado un poco de zumo de limón (voy probando para no pasarme), la sal y un toque de pimienta. En los países de Oriente Próximo, de donde es original este plato, le añaden una especia, el zumaque, que le aporta un sabor ácido y un poco salado, pero aquí es muy difícil de conseguir. Lo puedes adornar con unas aceitunas negras y un poco de cebollino.

Seguro que existen muchas más recetas de cremas más ligeras para no engordar pero os he hecho un resumen de mis favoritas. Espero que las disfrutéis.

0 comentarios

Escribe tu comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Agradecemos tu participación.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *