Luz verde a los alimentos con colesterol


319-pescados-y-mariscosUn estudio revela que el colesterol en los alimentos deja de ser un alimento prohibido, mientras que pasan a la lista negra los azúcares añadidos, las grasas animales y la sal. A partir de ahora podremos comer huevos o marisco sin remordimentos.

Informe científico del Dietary Guidelines Advisory Committee 2015 

El colesterol en los alimentos no será considerado, de ahora en adelante, un “nutriente a vigilar” ya que el colesterol en la dieta tiene escaso efecto –menos del 15% – sobre el nivel de colesterol en sangre, que puede afectar a la salud seriamente. En su informe de 2015, el Comité Asesor  para las directrices dietéticas de EEUU  (DGCA) aconseja limitar el consumo de sal, las grasas saturadas y de origen animal y los azúcares añadidos.

El pasado 10 de febrero, el Washington Post desató la polémica con un artículo en el que avanzaba que “el gobierno de  EEUU está a punto de levantar las restricciones sobre el consumo de colesterol después de 40 años”.

Cada cinco años, este Comité de Expertos formado por investigadores de las más importantes universidades y hospitales de los EEUU emite un informe que sirve de base científica –independiente de los laboratorios farmacéuticos- para la posterior elaboración de recomendaciones sobre una dieta saludable para la población en general, planes nacionales de alimentación para escuelas, etc.. del Departamento de Sanidad norteamericano. Si quieres leer el informe completo puedes descárgalo aquí

A vueltas con el colesterol

huevos Hasta ahora la recomendación sobre la cantidad permitida de consumo de colesterol al día ha sido la de no sobrepasar los 300 mg. La gran sorpresa de este informe es que, tras muchos años de investigación, el DGCA concluye que no se ha podido demostrar científicamente que el colesterol en la ingesta diaria influya más de un 15% en los niveles del colesterol en sangre. “Durante muchos años se ha recomendado restringir el consumo de alimentos con colesterol, pero los datos recogidos en las investigaciones llevadas a cabo durante estos años no lo justifica” dice Alice H, vicepresidenta del comité DGAC, añadiendo que aunque hay personas que sí tienen una hiperrespuesta al consumo de huevos o marisco y sus niveles de colesterol en sangre, son casos concretos que no justifican una restricción generalizada. “Clarísimo”, asegura .

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Insisten una y otra vez, en que no está demostrado que la ingesta de alimentos que contienen colesterol, como los huevos, el marisco, carnes rojas, las vísceras y sesos de animales o alimentos que contienen leche entera y mantequilla, esté relacionado directamente con los niveles de colesterol en sangre. El problema llega, según el estudio, si está asociado a la ingesta de grasas saturadas, sal y azúcares. En apoyo a lo declarado en el informe, el Dr. Nissen jefe de la unidad cardiovascular del Hospital de Cliveland, ha manifestado a la CNN que del total del colesterol en sangre, solo un 15% proviene de la dieta, el resto se produce en el hígado, así si queremos reducir el colesterol en sangre incidiendo sólo en la dieta no conseguiremos grandes resultados.

El colesterol es necesario para la síntesis de principios que regulan el metabolismo del calcio, la formación de los músculos, las hormonas sexuales como la testosterona o estrógenos o la hormona de “despertar” el cortisol o la enzima Q 10 para la renovación celular. El consumo excesivo de fármacos que disminuyen el nivel de colesterol en sangre, como las estatinas, puede tener efectos contraproducentes, ya que el colesterol es un principio activo fundamental para muchos principios metabólicos.

Durante estos años, todo lo que se ha trabajado para evitar el colesterol y las grasas en general en las dietas, ha hecho que la población cayera en exceso en el consumo de azúcares añadidos y una baja cantidad de proteínas, lo que se ha traducido en un aumento dramático de los índices de obesidad y de la diabetes. De hecho, dos tercios de la población norteamericana adulta y un tercio de la infantil es obesa, lo que llega a ser una pandemia y hace urgente reeducar los hábitos alimenticios de la población.

Los niveles saludables de colesterol total en sangre siguen siendo los mismos: no superar los 180-200mg/dl. Sin embargo, las poblaciones de riesgo de accidentes o enfermedades cardiovasculares deben tener niveles de colesterol “malo” o LDL aún más bajos -79-110 mg/dl-y mantenerlos bajo control.

¿Cuálimageses son los factores de riesgo asociados a los niveles de colesterol?

1.Obesidad. Puede ser medida especialmente por el perímetro abdominal: mayor de 88 cm para las mujeres y 102 para los hombres
2.Llevar una vida sedentaria y no realizar ejercicio físico a la semana
3.Diabetes
4.Fumar
5.Edad y sexo: mujeres de más de 45 años y hombres por encima de los 35 años

Las recomendaciones realizadas desde la DGCA

1. “Una alimentación saludable es aquella que es alta en el consumo de vegetales, frutas, grano de cereal entero, pescado y lácteos semi o desnatados, legumbres y nueces; moderada en el consumo diario de alcohol; realiza un consumo ocasional de carnes rojas o procesadas, y muy baja en azúcares añadidos en comidas y bebidas, y grasas de origen animal.” DGCA

2. Evitar el exceso de sal, grasas saturadas y limitar, casi drásticamente, los azucares añadidos, que son los nutrientes más perjudiciales para nuestra salud, tanto por el consumo excesivo que realizamos de ellos y como por estar directamente relacionados con la obesidad, la diabetes y la hipertensión arterial y, en consecuencia, con enfermedades cardiovasculares , accidentes cerebrales y algunos tipos de cáncer.

3. Realizar los cambios de estos hábitos de consumo sustituyéndolos por otros que se adecuen a los gustos y necesidades pero que sean más saludables. Por ejemplo, sustituir la azucares añadidos en bebidas no por otras con edulcorantes, sino por opciones más saludables como el agua; condimentar las comidas con hierbas aromáticas y otras especias en vez de con sal; y, finalmente, sustituir grasas de origen animal (mantequilla, quesos curados, carnes grasas, productos cárnicos (salchichas, hamburguesas, embutidos, etc.), leche y yogur enteros, tartas y masas, pizzas, manteca, grasas para pastelería, y aceite de coco y de palma, por grasas de origen vegetal como el aceite de oliva, girasol, nueces o ácidos grasos omega 3 del pescado azul.

4. Alcohol: Es recomendable un consumo moderado de alcohol en la comida en adultos.

5. Café: la cafeína que ingerimos en 3 o 4 tazas de café al día puede prevenir enfermedades como el Parkinson y reduce el riego de sufrir diabetes 2.

6. Grasas: el consumo de grasas es también importante para procesos metabólicos, entre ellos cerebrales, por lo que es muy necesario tomar las cantidades adecuadas, preferentemente de grasas monoinsaturadas o vegetales (aceite de oliva, aguacate y nueces) , y evitar las grasas de origen animal y por supuesto las trans (aquellas que han sufrido un proceso de hidrogenación para estabilizarla).

Para los que estén habituados a medir las calorías de lo que ingieren, estos son los objetivos cuantitativos:

1.Menos de 2,3 mg de sal al día

2.Menos del 10% total de calorías diarias provenientes de grasas animales

3.Menos del 10% de las calorías diarias proveniente de azúcares añadidos.

La dieta Mediterránea, una opción saludable

vegetalesLa DGCA recomienda también seguir unos patrones de alimentación saludable.Hay que tener una dieta incorporada a la alimentación familiar más que centrarse en evitar determinados alimentos y tomar suplementos alimenticios.

En este sentido, la dieta mediterránea cumple todos los requisitos de dieta equilibrada y saludable y está muy aconsejada. Está científicamente demostrado, que las poblaciones que la siguen presentan una menor incidencia de enfermedades cardiovasculares e infartos cerebrales.

El Dr. Karuss, ex presidente del Comité para las Guías de alimentos de la Asociación Americana del Enfermedades del Corazón y del Instituto de investigación del Hospital de Oakland, ha manifestado que estos hallazgos basados en la evidencia e indicaciones suponen un paso de gigante en la salud de la población, especialmente las restricciones de los azúcares añadidos.

Así mismo, el comité está preocupado por lo poco que se consumen algunos nutrientes y subsiguiente incidencia en la salud: vitamina D, E, potasio y fibra. Por lo que un mayor consumo de frutas, frutos secos y vegetales lo equilibrará.

En conclusión, en España vamos por el buen camino siempre que no incorporemos malos hábitos a nuestra cocina tradicional. Así que larga vida al marisco, los huevos fritos, el jamón ibérico, el cocido o las fabes, el vinito del medio día y los melones del verano o las naranjas de Valencia en invierno.

1 comentario
  1. kikemb says:

    Milongas?? En este tipo de actos, como otros muchos, si no es por esos periodistas como Alekos no sabríamos nada de nada. Este periodista se dedicaba a informar y sino le gustaba al sr. Antonio, pues lo siento así nos va. El sr Miralles cuenta muchas cosas, pero milongas nunca. Y punto.

    Responder

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