En Navidad, los kilos llegan para quedarse

navidad-1Recuerdo el impacto que me produjo de niña un anuncio televisivo de fajas protagonizado por una señora rellenita en una fiesta navideña que al tiempo que cogía un turrón pensaba: “5 minutos de placer y toda la vida en la cadera” Se me grabó la frase como quien descubre la escondida verdad del por qué los michelines de las señoras: nunca llegan a desaparecer. Y es que está demostrado que, de media, engordamos 2 kg en Navidad. ¿Es posible evitarlo? Controlar las cantidades es lo clave, y ser solidarios y elegantes un feliz resultado. Puede ser útil tener algunas ideas claras y fijarnos propósitos con determinación para abordar felizmente y sin angustias las comidas o cenas navideñas.

La primera idea clara: los lipocitos –esas células que almacenan la grasa- llegan para quedarse, por lo que hay que evitar que lleguen. La cruda realidad es que si ingerimos más calorías que las que necesitamos nuestro organismo –inteligente- las almacenará para tiempos peores. Así, mientras charlamos o nos felicitamos las fiestas, se van generando lipocitos donde almacenar y, lo peor, llenar de lo que sobra: ¡la grasa! y ya para siempre, cumpliéndose el vaticinio de la señora del anuncio: “5 minutos de placer y toda la vida en la cadera” , porque aunque se vacíen de la grasa sobrante en una dieta post navideña de choque, ahí se quedan y se rellenan en la siguiente oportunidad. El reto es como disfrutar de las comidas y cenas navideñas sin que generemos esos lipocitos innecesarios y gorditos, y lo que es peor acabemos enfadados con nosotros mismos por el descontrol.

Cantidades, las justas

La clave es controlar las cantidades, comer de lo que nos guste con medida sin caer en el empacho. Comer despacio, centrándose en masticar despacio uno de los platos, el que más nos guste y dejar de comer cuando se siente saciedad.

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No ingerir más alimento del necesario, por mucho que nos guste: no repetir nunca es una buena opción. Además es mucho más elegante para quién está con nosotros que somos personas templadas, que no perdemos la compostura ante la comida.

La ración óptima de los platos principales es lo que cabe en la palma de la mano, y de los dulces y aperitivos, hay que limitarse a uno o dos.

Si se come o se cena fuera de casa, es un buen truco ir algo cenado o comido, o al menos con una manzana dentro, que ayudará a llegar ya saciado. Procurar tomar antes de empezar una bebida sin calorías, a ser posible con burbujas si no tiene indicación médica en contra.

Intentar no alargar las sobremesas, con las bandejas de turrones, polvorones, mazapanes, barquillos y alfajores que tanto nos gustan y tanto echan de menos los que están fuera. Es difícil resistirse a la tentación. Si es en nuestra casa, podemos retirar los dulces para seguir charlando tranquilamente o salir a dar un paseo para digerir mejor la comida.

El alcohol, engaña

Cómo tomar alcohol es otro punto importante: nunca con el estómago vacío. Acompañe siempre de un aperitivo de proteínas y nunca de carbohidratos-grasas, por ejemplo. Empezar con un tinto con jamón-jamón o un vino blanco con marisco es mucho mejor que un gin-tonic a secas o champán con turrones. El alcohol tiene casi tantas calorías como la grasa directa, de modo que hay que consumir moderadamente, teniendo en cuenta la graduación alcohólica de cada bebida.

Menús equilibrados

navidad-22Elaborar menús navideños sencillos y equilibrados. Si se componen de dos platos, al menos que uno de ellos sea ligero, y si se va a tomar un postre tradicional y calórico, presentar un solo plato bien aderezado y con guarnición vegetal, además del postre. Elaborar comidas menos calóricas. Controlar las salsas, no añadir queso, foie, queso de untar o mantequilla a los platos. Si está en nuestras manos la elaboración de la cena o comida de Nochebuena, Navidad y fin de año, podemos optar por preparar un menú menos energético. Los entrantes pueden ser de gambas u otro marisco a la plancha o jamón en lugar de canapés con paté, foie o queso. Las tostaditas con salmón ahumado o caviar no deben acompañarse además con mantequilla, margarina o queso en crema. El caldo de Navidad puede contener más verduras y carnes magras y menos tocino. Un buen truco es dejarlo enfriar para que la grasa se sitúe en la superficie y colarlo una y otra vez hasta que desaparezca y esté transparente y lleno de sabor. En lugar de los dulces mejor una fruta natural ligera como la piña u otra fruta tropical. Elegir los platos menos grasos. Decantarse por primeros platos vegetales, evitar las frituras y las salsas, escoger un buen pescado al horno o a la plancha antes que un estofado o una carne grasa en salsa, sustituir los dulces por una fruta o macedonia y controlar la bebida, son consejos fáciles de seguir y de gran utilidad.

Aún más que del alimento, el exceso de calorías va a depender de la preparación culinaria. Intentar preparar o tomar platos que no haya grasa añadida. Una buena solución es el marisco, los asados y el pescado a la plancha o al horno, y de postre fruta preparada. Proponga un postre ligero antes de los turrones, por ejemplo piña u otra fruta tropical, esto hará que cuando llegue a los dulces esté totalmente saciado.

El día de las comidas o cenas de Navidad, o fiestas o cenas de empresas o amigos visualice el día en su conjunto, así haga una comida o cena muy ligera para compensar el incremento de calorías. Además el día post puede hacer una dieta detox o ayuno a base de zumo de limón, té verde y fruta. Una dieta de éxito es la del Sirope de Savia y Zumo de Limón, siempre que no se tengan problemas de salud. Es importante tomar agua suficiente que ayudará a eliminar toxinas y alimentos diuréticos como el té verde y la alcachofa.

Una idea para realizar en familia, es optar por platos más sobrios y contribuir solidariamente y con el conocimiento de todos, a donar alimentos a las recogidas de los Bancos de Alimentos o de Cáritas. Este ingrediente hará que los que participan estén mucho más contentos porque evitan los excesos por solidaridad.

En fin, desear unas felices y suculentas fiestas, y que el miedo a los kilos no nos amarguen la fiesta como a la señora del anuncio.

3 comentarios
  1. LoLo69 says:

    Es increíble. Esta gente está en otro mundo, está claro. Si no hubieran delinquido no les pasaría esto. Pero en vez de luchar por la verdad y desenmascarar a sus compañeros corruptos, le echan la culpa de todo al TS de Valencia. ¡Inaudito! Pero resulta, queridos, que la ciudadanía ya no es tan borreguil como antes, hay una crisis tremenda, y ya no deja que le insulten la inteligencia. La culpa es vuestra, no de los jueces. Acabáramos.

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  2. Camborio says:

    Es increíble que estos corruptos no tengan suficiente con entregar ordenadores sin disco duro a un juez, sino que además quieran marcar el tiempo de la justicia a su conveniencia. Cuando les ha interesado para demorar los juicios, han dimitido como parlamentarios.
    Afortunadamente, a muchos sólo les queda 4 meses de vida política, a los otros diez.

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