Galletas y dieta, una combinación posible para los más golosos

Los que están siempre a dieta, siguen una concreta o procuran cuidarse y les apasiona el dulce están de enhorabuena. ¿Y por qué digo esto? porque hoy en día los productos dietéticos dulces como postres, batidos, mermeladas o galletas están más que conseguidos y son de lo más apetecibles. Algo que a los que no son golosos y están a dieta les molesta bastante porque en cambio y para ser sincera, los productos dietéticos salados de las diferentes marcas y salvo honrosas excepciones, para mí dejan bastante que desear.

Quiero decir con esto que afortunadamente hoy estar a dieta ya no es sinónimo de sufrimiento y hay muchas personas que sin estarlo, han incluido en su vida diaria productos que sustituyen y de qué forma a lo que es una auténtica perdición para mucha gente, entre los cuales me incluyo: el dulce en todas sus variantes.

Ya sé que muchos no pueden entender que existan seres que darían la vida por tomar unos profiteroles, una tarta o un arroz con leche; también soy consciente de que para otros este hecho incluso les lleva a considerarlos unos adictos y, además, a ellos, que son una especie de cuerpos gloriosos, estas cosas les produce incluso desprecio.

Pero como esto es más que real y ante la demanda existente, desde hace años, primero la industria farmacéutica y después la dietética se pusieron las pilas y fueron ideando y sacando al mercado productos cada vez más ricos y apetecibles que pudieran consumir las personas que siguen una dieta o que incluso tienen otros problemas como los diabéticos o los celíacos.

Para no extenderme demasiado, en este post voy a hablar únicamente de las galletas, aunque prometo que hablaré próximamente de otros productos dulces. ¿Y por qué de las galletas? Muy simple, porque conozco a mucha gente para quienes la hora de la merienda es sagrada y es en ese momento donde las galletas dietéticas se han convertido en imprescindibles a la hora de sustituir a los bizcochos, bollos, pastas o tostadas con mantequilla y mermelada.

La idea que venden todas las marcas que hay en el mercado, aunque para algunos suene un poco peregrina, es que se puede armonizar el placer con la necesidad de adelgazar o de cuidarse. Y afortunadamente esto no es una utopía y la oferta que existe hoy es de lo más variada. Además, otro factor importante a tener en cuenta, salvo algunas excepciones, es que se pueden adquirir en farmacias, parafarmacias y en los lineales de las secciones de productos dietéticos de supermercados e hipermercados –que si os fijáis, cada vez ocupan más espacio y desde el punto de vista estético han ganado mucho-.

Además hay otros aspectos a tener en cuenta y que las diferentes marcas ya cuidan mucho: la imagen, la presentación, el packaging, el interior del paquete normalmente dividido en paquetitos de tres o cuatro galletas y, por supuesto, el sabor.

Lo que también hay que decir es que estas galletas no son baratas y los precios son dispares según sea la marca, así como la cantidad de galletas que contiene cada paquete, pero a pesar de todo merecen la pena.

Aquí no conviene llamarse a engaño, nadie pretende afirmar e intentar convencer de que una galleta dietética es lo mismo que comer una sugerente galleta de mantequilla o una espectacular cookie. Pero para la gente que no puede o no debe tomarlas y no quiere renunciar al placer de hacerlo, están más que bien.

A modo de sugerencia y sin intentar hacer publicidad de ninguna marca, aquí os doy algunos ejemplos de galletas que he probado para que podáis elegir. La selección está realizada de forma rigurosa y por eso no se incluyen las galletas que se pueden encontrar en cualquier sitio y que proclaman a los cuatro vientos sus supuestos beneficios y, por supuesto no engordan.

Las más aconsejables suelen ser galletas con un alto índice de valor proteico y en el paquete y de forma visible siempre se indica el número de kilocalorías por galleta. Además, ya vienen dosificadas y presentadas en paquetitos de tres o cuatro galletas, así que se sabe perfectamente las que se deben tomar por ejemplo en la merienda.

Siken: de venta en farmacias y parafarmacias. Tiene distintas variedades de galletas que se venden en paquetes de varias unidades o una sola galleta.

Los paquetes de galletas que ofrecen varias unidades son las de manzana (7,60 euros), naranja (7,60 euros), chocolate (7,60 euros) y avena (7,60 euros).

Kot: al igual que la anterior, se encuentra en farmacias y parafarmacias

Aquí destacan dos tipos de galletas: Pti’Kot de chocolate con leche (6,50 euros) y Cookies nougatine con pepitas de chocolate (6,50 euros).

Bimanán Nueva Línea: de venta en farmacias, parafarmacias, dietéticas y en parafarmacias de grandes superficies como: El Corte Inglés, Alcampo y Carrefour.

Propone tres tipos de galletas: de cacao con chocochips (2,95 euros), de limón al toque de vainilla (2,95 euros) y de choco&coco de salvado de avena (2,95 euros).

Devoragras de Bicentury: de venta en la sección de dietética de supermercados y grandes superficies.

Ofrece galletas de frutos rojos (2,45 euros), yogur y chocolate (2,45 euros), yogur y limón (2,45 euros) y naranja y chocolate (2,45 euros).

Eurodiet: sus productos se venden únicamente en Eurodiet España y solo pueden adquirirse bajo prescripción médica.

Su oferta de galletas es de lo más apetecible y además están muy conseguidas: con chips de chocolate (18,50 euros), con chips de frambuesa (18,50 euros) y de higo y cereal (18,50 euros).

Pronokal: de venta en Pronokal España y solo pueden adquirirse bajo prescripción médica.

Su propuesta es de lo más sugerente: galletas de frutos rojos (21 euros), sabor flor de naranja (21 euros) y sabor cacao (21 euros).

Dukan: de venta en supermercados e hipermercados y en su propia web.

Quizá es la marca que ofrece mayor variedad de galletas y se pueden encontrar desde de salvado de avena a los tres granos (4,79 euros), con pepitas de chocolate (4,70 euros), al limón (4,29 euros), a los frutos rojos (4,29 euros), sabor avellanas (4,29 euros), sabor coco (4,29 euros), de speculoos (4,55 euros) y de vainilla (4,55 euros).

Sé que hay muchas más marcas, pero me he centrado únicamente en las que he probado. Además, como consumidora de este tipo de galletas os puedo asegurar que funcionan, están muy ricas y te alegran la hora de la merienda, así que ¡no se puede pedir más!

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