Contra el cáncer, cuida tu imagen

Llevo más de ocho años luchando contra el cáncer.  Solo hay dos actitudes: querer vivir o tirar la toalla. Sin embargo si la persona enferma mantiene un cuidado sobre su aspecto físico y se lo facilitamos, le estamos ayudando a sentirse mejor, a afianzar su autoestima y a que sea más fácil querer vivir, que es de lo que se trata.

Esto puede resultar obvio, pero no lo es. Tampoco es que uno quiera quedarse al margen de la vida, de su trabajo o de la familia, no, es que la enfermedad y la sociedad de hecho te marginan. Y esa lucha cansa, cansa bastante.

Cuidar nuestra imagen,  es una excelente manera de colaborar para que el tratamiento triunfe, ya que nos predispone psicológicamente para mantener viva las ganas de vivir, ya que nos mejora el ánimo y recuperamos el equilibrio interior más facilmente. Por eso voy a hacer un repaso a estos aspectos.

Los centros de estética especializados son de gran ayuda, pero muchas veces uno no tiene ganas de salir de casa o no puede afrontarlo económicamente. Así que ésta es una oportunidad estupenda de ayudar, de verdad, para familiares y amigos, proporcionando estos cuidados.

Los efectos del cáncer en sí mismo, y los de los tratamientos –quimio y radio- son devastadores para nuestro aspecto físico. A esto hay que sumar que hay un porcentaje de enfermos que abrumados por la situación personal y la de su familia, tienden a desarrollar cuadros depresivos y a descuidar su aspecto por falta de motivación.

El deterioro de la imagen se derivan de la falta de renovación celular y fotosensibilidad provocada por la quimio y las quemaduras provocadas por la radioterapia. Así aparece la hiperpigmentación, alopecia parcial o total de cuero cabelludo, cejas y pestañas; sequedad de la piel; aparición de eccema y depresiones y caída de las uñas.

Mientras que estemos recibiendo tratamiento hay que evitar: la exposición al sol y todo lo que pueda irritar la piel: exfoliantes, extracciones o baños de vapor. Sin embargo, recomiendo acudir a spas y balnearios, siempre que nos encontremos bien,por los efectos psicológicos y relajantes. Pero hay que recibir tratamientos muy suaves con aguas templadas.

La caída del cabello

Entre todas las que he probado, destaca la marca alemana Ellen Wille. Sus pelucas de microfibra son perfectas para todo el año, transpiran muy bien, y se lavan estupendamente con un poco de amoniaco y jabón. La marca cuenta con una colección muy extensa de colores y estilos que después puedes adaptar al tuyo propio. Se puede moldear con aire frío, aunque mi experiencia es ir una vez al mes a la peluquería que te vendió la peluca, esto será suficiente para estar perfecta en el trabajo o en eventos sociales. El precio es muy competitivo. Elegir entre una peluca sintética o de pelo natural no solo es un tema de dinero, sino que también hay que valorar cuanto trabajas con la imagen.

Mi descubrimiento de este año ha sido el maquillaje de las cejas y las pestañas postizas de la mima marca. La primera vez que me trataron con la quimio no lo utilicé, y odiaba mirarme al espejo, con esa cara de pez sin cejas y pestañas, hinchada, etc.. Esta segunda recaida lo he utilizado y mi aspecto ha mejorado sustancialmente. Si deseas hacerte un micropigmentación de cejas y pestañas antes de que se te caigan, puede ser una buena idea, siempre que sea antes de recibir el tratamiento. Después está totalemente desaconsejado por riesgo de infección y hemorragia. También es efectivo preparar el cuero cabelludo para cuando se reactive la renovación celular masajeándolo con aceites, y con suplementos alimenticios que aporten queratina; o bien tomar gelatina de frutas cada día porque aumentamos la ingesta de proteínas que refuerzan la formación del pelo.

Otras marcas similares son Christian Bransus y Carabell.

Cambios en la piel

Hemos de buscar cremas superhidratantes, reparadoras y regeneradoras, y posteriormente antinflamatorias. Es bueno maquillarse para tapar el color amarillento y macilento que deja la quimioterapia.

Dan buenos resultados aquellas cremas que contengan aceite de argán, rosa mosqueta o almendras, manteca de karité y de mango. La marca española Natura Bissé, tiene el Mango Nourishing Balm que se puede aplicar tanto en cara, cuero cabelludo como en el resto del cuerpo. Hay que utilizar productos que hayan sido probados y testados para pieles sensible; no contener ni perfumes ni parabenes. Evitar cualquier terapia con aparato.

No hay que dejarse engañar, no existe ninguna crema o poción mágica, ya que los efectos de la crema se quedan en la epidermis, y con dificultad llegan a la dermis. Tampoco por lugares comunes. Por ejemplo que el té verde sea antiangiogénico puede afectar a la vascularización interna, pero nunca tendrá el más mínimo efecto a nivel de la epidermis. Sin embargo sí lo harán los aceites naturales que nutre, los emolientes que impiden la pérdida de agua y otros antiinflamatorios naturales.

Masajes: antes de recibir un masaje consulte con su médico el tipo de masaje que va a recibir. Los masajes sobre zonas operadas o que movilicen la linfa están desaconsejados a priori.

Masaje relajante y descontracturante: tanto la quimioterapia como la vida sedentaria del paciente hacen que la musculatura pierda flexibilidad produciéndose contracturas que llegan a ser muy dolorosas. El masaje puede ayudar a que las cremas o aceites penetren y se absorban, y además el contacto físico produce un cierto grado de relajación que resulta muy beneficioso.

Masaje hidratante corporal: para todo el cuerpo cuya función principal es devolver la hidratación a la piel reseca por la acción de los tratamientos oncológicos y nutrirla. Estos masajes también ayudan a reactivar la circulación y el retorno sanguí¬neo, por lo que también producen una sensación de confort y bienestar.

Masaje circulatorio de pies y piernas: utilizar las técnicas del masaje circulatorio sobre estas zonas puede paliar los efectos colaterales del tratamiento sobre el organismo, activando el retorno sanguíneo y eliminando la hinchazón.

Masaje hidratante facial: del mismo modo que en el caso anterior, se trata de un masaje que busca devolver la hidratación a la piel reseca, en este caso la del rostro. En el caso del contorno de los ojos, la delicada piel es la primera en reflejar los signos del cansancio y del estrés provocados por el tratamiento oncológico, y la pérdida de agua de la dermis se presenta de forma mucho más visible. En el caso de los labios, éstos suelen ser la parte del rostro más castigada por la sequedad, pudiendo llegar a sufrir grietas y heridas que provocan molestias e incluso dolor.

Masaje hidratante de manos: los masajes en esta zona no sólo ayudan a rehidratar la piel, sino que también favorecen la relajación de las articulaciones facilitando la recuperación de la facilidad de movimientos y una sensación de bienestar.

La marca Natura Bissé ha desarrollado una línea de estética oncológica, investigando por mucho tiempo junto a médicos y psicólogos para ofrecer productos que mejoren el aspecto de la piel, y un curso de formación para esteticistas con más de 20 años de profesión a través de la Fundación Fisas que ha empezado a editar una revista on line para esteticistas oncológicos, pero que puede servir para cualquiera que quiera ayudar a mejorar su imagen a un paciente cercano.

La Fundación Fisas colabora también con la Fundación stanpa quebajo el lema de “Ponte guapa, te sentirás mejor” desarrolla su programa de estética oncológica.

Utilizar solo productos cosméticos adquiridos en puntos de venta legales (supermercados, farmacias, parafarmacias, grandes almacenes, perfumerías especializadas, centros de estética, etc.) ya que nos garantizan que los cosméticos cumplen las normas de seguridad conforme a la legislación española y que, además, es común al territorio europeo.

No utilizar “remedios caseros” porque no se puede garantizar ni su seguridad ni la correcta aplicación. Hay que seguir estrictamente las indicaciones de aplicación del producto descritas en su embalaje ya que es en estas condiciones donde se ha comprobado su seguridad de uso.

El único problema con los perfumes es su contenido con alcohol. Si no se abusa no hay problema. Se puede utilizar el perfume sobre la ropa en vez de sobre la piel.

La importancia de la protección y de la hidratación

Agua Termal de Avène y de la Roche-Posay. Las aguas termales son calmantes, suavizantes y desensibilizante, se pueden aplicar a todo tipo de pieles. Esta agua está presente en todas las líneas de productos.

Anthelios KA de la Roche-Posay, para las protección de las pieles sensibles, SPF 10, 20, 30 y 50+. La Roche-Posay ha sacado esta línea para proteger, hidratar y proteger con SPF 100. Sin parabenos.

Trixera+ de Avene. La gama Trixera+ selectiose, está dirigida a las pieles muy secas o con tendencia atópica, (lactantes, niños, adultos). Refuerza la barrera protectora cutánea. Calma, las irritaciones y la sensación de picor debido al resecamiento cutáneo. La piel se nutre y recobra su confort. Sin perfume, ni parabenos.

Cicalfate de Avene (muy aconsejada en tratamiento de radioterapia) porque ayuda a restaurar y cicatrizar la piel dañada gracias a su contenido en Zinc. Los cuidados de la gama Cicalfate, favorecen una mejora rápida de las pieles sensibles e irritadas (lactantes, niños, adultos) tanto para irritaciones secas como supurantes. La proliferación de las bacterias está limitada. La piel se regenera más rápidamente. Se calma la sensación de irritación

Línea Couvrance de Avenne .Una gama de cuidados correctores, para jugar con los colores, con el fin de corregir todo tipo de imperfecciones. Mezcladas de dos en dos, los colores se neutralizan: es el principio de la oposición, simbolizado por el círculo cromático, según el cual la intensidad de un color se atenúa cuando se le añade el opuesto.

Crema hidratante corporal Lipikar Baume La Roche-Posay ayuda a conservar y restaurar la barrera lipídica de la piel evitando la pérdida de agua al tiempo que aporta elsticidad.

También he experimentado que pintarse la uñas ayuda a protegerlas y además tapan lo que se vaya deteriorando.

Otro tratamiento que he probado es recibir un tratamiento exfoliante corporal y facial profundo cinco o seis semanas después de finalizar la quimio y antes de que comience la renovación celular. Esto ayudará a eliminar todas las células muertas de la epidermis y a que la piel recupere la elasticidad y luminosidad.

En conclusión: no hay recetas ni cremas mágicas, pero está demostrado que una buena actitud psicológica y el esfuerzo por mejorar la propia imagen hacen más efectivos los tratamientos contra el cáncer y ayuda a sobrellevarlos.

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