¿Un chaleco que promete reducir grasa en 20 minutos?


Esta semana he decidido probar los chalecos con electroestimulación para hacer Fitness que tan de moda están. Toda la publicidad que he leído al respecto promete una pérdida de grasa, tonificación, mejora de la circulación, de la celulitis y todos los beneficios que aportaría un entrenamiento personal de más de una hora. También lo recomiendan para problemas de artrosis y osteoporosis, ya que activa el riego sanguíneo, favoreciendo el movimiento de las articulaciones. Y todo esto se producirá en tan sólo una o dos sesiones de 20 0 25 minutos a la semana en función del ejercicio que ya realices habitualmente. ¿Será verdad?

Lo primero que he hecho es testear a la gente que lo ha probado. Una amiga lleva desde diciembre utilizándolo y cuando le pregunto que si funciona me contesta: “todo ayuda”. La verdad es que está estupenda pero es que además de esto hace dos días a la semana Pilates, corre casi todos los días al menos media hora y además utiliza el chaleco. Eso sí, además de vez en cuando hace alguna dieta de desintoxicación de zumos y verduras como ‘dietox’ (que cuesta una pasta: 3 días de ayuno 130 euros) y siempre cuida su alimentación. ¿Resultado? Está delgada a base de grandes sacrificios y eso que tiene cuatro hijos y trabaja en un catering.

Claro está que algunas tienen una gran fuerza de voluntad y otras no somos capaces de mantener en el tiempo tanto sacrificio. El caso es que me he ido a probar el famoso chaleco. Os pongo en antecedentes. Yo hago un día a la semana entrenamiento personal clásico, es decir con un chico estupendo que te motiva para que no te aburras y tires la toalla a los 20 minutos, y otros dos días hago Pilates en Salud y Ejercicio para que mi espalda se fortalezca y sus fisioterapeutas me arreglan  las lesiones derivadas de la edad y del ordenador.

Pero a lo que vamos. Me fui a probar el chaleco a electro-body y lo primero que te encuentras es a un entrenador personal estupendo que te da una camiseta y unos pantalones 98% algodón y 2% elastán, que te pones aunque no sea tu talla (me dieron la M y yo necesito una L), y después te rocía con un rociador de agua, de esos que se utilizan para las plantas. Tras colocarte el chaleco en el que te sientes como Tom Cruise en Minority Report, pero con un poquito más de volumen, comienzan a activar los electrodos para ver cómo te sientes y algunos son realmente incómodos hasta que  te acostumbras. Los músculos que activan los electrodos se mueven solos y cuando comienzas a hacer sentadillas, abdominales, ejercicios de tríceps, bíceps, plancha… tienes la sensación de que están trabajando el doble de lo que lo hacen sin la electroestimulación. Ellos aseguran que puedes gastar hasta 3.000 calorías por sesión.

Cuando acabas te encuentras cansado como si hubieras hecho una hora o más de ejercicio y las agujetas te duran un par de días, algo que muchos expertos consideran excesivo y un sobreesfuerzo muscular que a la larga podríamos pagar. Pero lo cierto es que la sensación en general ha sido buena. Lo que no es tan bueno es el precio ya que me parece un poco caro. Una sesión suelta 40 euros; 10 sesiones 250; 20 sesiones 420 euros y 40 sesiones 795.

Tras esta experiencia, decido probar otro sitio (están proliferando como las setas)  a ver si es más barato y ver cómo son los entrenadores personales. Me voy a Cristina Alvarez y lo primero es que sólo puedes probar 10 minutos, así que los efectos son mucho menores y no sabes realmente si te interesa hacerlo o no. La sesión completa dura 20 (cuando pagas) en vez de 25. La diferencia radica en que no estiras y por eso son cinco minutos menos. Gran error: si se supone que entrenas en menos de media hora como 2 horas sería fundamental estirar. Así que si vais a hacer esto en cualquier centro que no lo ofrezca, estirad por vuestra cuenta. Sus precios son igual de caros: una sesión 50 euros; seis sesiones 240 y 12 sesiones 360.

Otro, que aún no he probado, pero al que aportan el valor añadido de que sus entrenadores son fisioterapeutas es Funfit. Sus precios van desde 99 euros 4 sesiones, 10 sesiones 245 euros hasta 420 euros las 20 sesiones. La sesión individual cuesta 35 euros. Sería interesante conocerlos.

Este chaleco me recuerda a las ya casi extintas máquinas vibradoras que al final nadie usa y que te podían provocar lesiones si no se hacían los ejercicios de la forma adecuada. Yo las probé y duré tres meses, conseguí pasar de tener una protrusión a una hernia discal y no logré adelgazar más que un kilo. Espero que esto sea mejor y si tengo suficiente dinero para hacerlo en unos meses, os contaré si de verdad ha funcionado conmigo. Prometen que en cuatro sesiones se ve la diferencia.

Al final nadie se moja y no garantizan que este sistema te baje la grasa, aunque lo ponga en la publicidad. Lo de siempre: depende de lo que tengas acumulado. En definitiva, si tienes que bajar peso no pienses que esto va a ser definitivo. Esto puede ayudar siempre que lo acompañes con dieta, pero yo no sé si podré aguantarlo durante años como un ejercicio habitual.

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