¡¡¡A dieta ya!!! Aún hay tiempo para adelgazar

Estamos ya en verano y muchos no hemos conseguido adelgazar pese a los buenos propósitos de Año Nuevo. Pues bien os voy a dar una buena noticia: aún estamos a tiempo. Después de haber leído numerosos libros sobre dietas y tras analizar muchos de los programas para adelgazar que nos proponen los nutricionistas, neurópatas o endocrinos, he llegado a la conclusión de que en la mayoría de los casos necesitamos al menos 15 días estrictos para hacernos a la idea psicológicamente de que estamos a dieta y acostumbrar al cuerpo a no ingerir tantos alimentos ni tantos hidratos de carbono como solíamos. (*)

Así que esta semana he comenzado una dieta estricta durante 15 días, para después tratar de hacer mantenimiento el resto del verano, ya que no me veo con fuerzas para hacerla más tiempo. He comenzado una dieta proteica (las llamadas de ‘polvos’ tipo Pronokal, o Ysonut), por supuesto con un seguimiento médico. Estas dietas en las que entras en cetosis son muy peligrosas. Si no se siguen médicamente corres el riesgo de tener problemas serios de salud. Es más, todas las que yo conozco te obligan a pasar por un médico para poder hacerlas y, si no, no te venden los polvos, lo cual es perfecto para no sufrir ningún  riesgo. Además te pueden generar sobrecarga en los riñones, ácido úrico, déficits de vitaminas y minerales por lo que el seguimiento médico y los análisis periódicos son imprescindibles.

En cualquier caso no hay que abusar de ellas y siempre lo mejor es comer de todo pero en pocas cantidades, el problema es que tardamos mucho más tiempo en adelgazar y nos desanimamos.

Pero volviendo a lo de los 15 días os voy a dar referencias de numerosos expertos que prometen adelgazar en el tiempo, pero que las dos primeras semanas siempre proponen dietas más estrictas.

Ahora además están muy de moda esas dietas donde puedes tomar una comida o cena libre a la semana. Benditas sean. Y prometen que sigues adelgazando. Yo éstas aún no las he probado, pero pretendo seguir alguna de ellas después de estas dos semanas de proteínas en polvo, donde además tendré que ejercitar las estrategias de mi psicóloga que os contaba en el post anterior ‘Cómo frenar los pensamientos negativos que impiden adelgazar’ para no caer en la tentación.

Entre los libros que he consultado me decanto por la “La dieta de los 31 días” de la nutricionista portuguesa Ágata Roquete donde te propone un plan de 15 días en una primera fase donde se reducen los hidratos de carbono para eliminar, según sus palabras “la dependencia” a este tipo de alimentos. En los siguientes 16 días va incorporando los hidratos poco a poco, entre otros la fruta que había eliminado en la fase anterior.

Otro de los partidarios de una dieta inicial de 15 días es el cardiólogo, Herman Tarnower. En su libro ‘La dieta Scarsdale’. En este plan se reducen drásticamente los hidratos de carbono y las grasas pero sí puedes tomar fruta, frente a otros que la eliminan en la fase inicial. Posteriormente pasas al periodo de mantenimiento que puedes prolongar hasta lograr tu peso (más llevadero), intercalando de nuevo la fase inicial para bajar más rápidamente.

El Dr. Jean Michel Cohen, el gran crítico de las dietas milagro y la Dukan, propone en “He decidido adelgazar” 15 días de dieta inicial de choque con 900 calorías para después seguir  con otro plan menos drástico de 1.400 calorías para no tirar la toalla. En este caso el Dr. Cohen considera que la dieta de 900 calorías podría hacerse hasta seis semanas. En España puedes encontrarla en Internet bajo el nombre Bon Appétit.

Otro ejemplo es la ‘Dieta Smart’ de la doctora Reina García Closas en la que en el nivel 0 no se toman hidratos de carbono de absorción lenta como pasta, pan y arroz, y luego se van incorporando poco a poco en las siguientes fases. Acaba de publicar “La Emodieta” un libro, para acabar con la lacra del sobrepeso, junto al especialista en medicina natural Alejandro Lorente.

Hasta el método de En tu línea de Weight Watchers, ése que publicita Jorge Javier Vázquez, y que mucha gente considera eficaz, (yo aún no lo he puesto en práctica, aunque me apunté online para conocer como era el método) te propone un plan exprés durante 15 días para entender cuántos puntos tienen los alimentos sin contarlos.

Existen muchos programas más y estos son algunos ejemplos pero, en definitiva, todos proponen una dieta más o menos drástica durante 15 días para que quienes las hagamos veamos resultados rápidos y nos animemos, pero si se continúan exactamente así más allá de este tiempo, corremos el riesgo de tener un efecto rebote al caer en la tentación ya que son monótonas y acabas aburriéndote. Es fundamental e imprescindible seguir las indicaciones posteriores, que son menos estrictas, por lo que adelgazas más despacio, y no abandonar, puesto que se recuperaría el peso perdido e incluso más.

*Este blog no se hace responsable de las opiniones, simplemente refleja unas experiencias personales. Si queréis comenzar una dieta consultad a vuestro médico como hago yo, ya que es imprescindible para que no afecte a nuestra salud.

3 comentarios
  1. Antonio Moreno says:

    Que bonito suena todo. ¿y el despilfarro griego? ¿Y el español de los últimos años de zp? El problema es que para vivir por encima de nuestras posibilidades ingresamos 80 en impuestos y gastamos 100 y esos 20 nos los prestan y cada vez la deuda es mayor. Y los famosos mercados que nos prestan no están dispuestos a que sigamos siendo asi de manirrotos… es duro pero es la realidad. Hay que tener un estado del bienestar ajustado a lo que nos podamos permitir y destinar mas dinero a la economía productiva para que genere puestos de trabajo sin eso no hay nada que hacer. Pero para liberar dinero para la economía productiva no hay que subir los impuestos, hay que ajustar el estado del bienestar a lo que nos podamos permitir y empezar por una revolución en estado de las autonomías, en las empresas publicas, en el modo de funcionar como país (Menos AVE, menos televisiones autonómicas, menos consejos autonómicos de todo tipo, etc.) Si no conseguimos aumentar los ingresos via aumentar la actividad económica estamos perdidos… este estado del bienestar aguantará lo que aguante y luego la catástrofe y entonces nos acordaremos de lo que tenemos ahora. O trabajamos mas por menos y somos mas competitivos o no hay nada que hacer. El mundo va a una velocidad de vértigo y nosotros discutiendo sobre quien somos (si catalanes, si vascos, si españoles) o cuantos regalos de reyes queremos (Podemos)….

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    • Max Demetrio Trueba says:

      Amigo, para qué tanta competencia, la economía debe resolver las necesidades humanas, no de las Corporaciones. La economía que se empeña en promover el neoliberalismo es la de la ganancia como un fin en sí misma, eso demuestra el nivel de decadencia humana en el que nos encontramos. Esta es la época donde las empresas ganan más que nunca, pero eso no se convierte en un beneficio para los ciudadanos de los países, sino para que 4 o 5 personas tengan más millones. O los países renuncian a ese discurso de la “competencia” (o sea competir a costa de que la gente viva en condiciones más precarias, para aumentar astronómicamente la riqueza) o no quedará planeta y lo poco que nos quedará es el mundo pobre y destartalado que tanto temen los capitalistas que acusan a Cuba y a Venezuela y la ex Unión Soviética.

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