Cambios en la lista de los super ricos mundiales

Casi la totalidad de la docena de empresarios más ricos del mundo en la actualidad eran unos perfectos desconocidos hace apenas cinco años. La espectacular escalada de Elon Musk, un emprendedor y visionario sudafricano que aún no ha cumplido los 50 años de edad, a la posición de liderazgo mundial entre los superricos, con una fortuna personal que ronda ya los 150.000 millones de euros, tiene elementos en común con la de algunos de sus principales competidores en esta peculiar carrera por el enriquecimiento.

No parece que esta carrera por ocupar las primeras posiciones de la clasificación mundial de millonarios sea el resultado de una ambición meramente personal. Detrás de cada una de estas historias de éxito personal hay indudablemente éxitos empresariales de dimensión planetaria. Musk ha sido aupado sobre todo por el éxito de su proyecto automovilístico, el automóvil de impulso eléctrico Tesla. La empresa, que tiene su sede en California, como la mayor parte de los proyectos empresariales altamente innovadores, acaba de salir a Bolsa en Nueva York tras multiplicar su valor por siete en un corto plazo de tiempo, durante el año 2019 y parte del año pasado.

Musk es un innovador nato que cuenta con iniciativas empresariales en diversos frentes, todos ellos pertenecientes al mundo de la alta tecnología. Entre sus iniciativas posteriores al Tesla (que nació en el año 2002) destacan al menos la SpaceX, compañía con la que intenta explotar los viajes espaciales tripulados (el primero ya realizado, hace unos pocos meses) para impulsar el turismo y otras actividades del ser humano en el espacio exterior. Un tercer frente lo tiene abierto en la construcción de líneas de ferrocarril de alta velocidad (1.200 kilómetros por hora) mediante el tren de levitación magnética. La empresa y el proyecto que desarrolla, el Hiperloop, se encuentra en fase experimental pero con objetivos muy concretos de construcción de líneas de ferrocarril experimentales de medio recorrido en California, en donde el transporte de este tren competirá con la aeronáutica.

El ascenso de Musk a la categoría de emprendedor más acaudalado del mundo implica el desplazamiento de otro emprendedor de fugaz y meteórica carrera, Jeff Bezos, fundador y dueño de Amazon, a la segunda plaza, quizás de forma momentánea, aunque el desarrollo de Tesla, que es ya la primera compañía del automóvil por valor en Bolsa, con una capitalización que supera la suma de los dos competidores más importantes del sector (Volkswagen y Toyota), puede registrar avances todavía muy considerables en los próximos años. A la postre, el reinado de Bezos como empresario más rico del mundo ha durado apenas tres años.

Los demás competidores que han disputado posiciones de privilegio en esta peculiar carrera de los supermillonarios se han apoyado en proyectos empresariales altamente innovadores. Los fundadores de Apple, otra de las grandes ideas empresariales de éxito espectacular, son menos conocidos porque la propiedad está más repartida, al igual que Google o FaceBook, por citar solo algunos casos. La española Inditex, con Amancio Ortega a la cabeza como accionista ampliamente mayoritario, forma parte de este selecto grupo de compañías, con la particularidad de que es una iniciativa empresarial nacida y desarrollada fuera de Estados Unidos. Microsoft, el invento de Bill Gates de los años 90, se mantiene como uno de los hallazgos empresariales del mundo de la tecnología más longevos, pero la vida media de las nuevas aventuras empresariales suele ser cada vez más corta. El caso de Tesla lo demuestra.