Mutación entre los sectores económicos

La energía y la electricidad es un sector que ha pasado a tomar  la delantera  este año de la pandemia como  el más sólido y potente de la Bolsa española y en todo caso de la economía en su conjunto. El caso español es un poco atípico en este aspecto ya que en otros países desarrollados  la delantera la han tomado sectores como el tecnológico o  el de las telecomunicaciones.

Pero la economía española  es algo convencional en sus pautas de funcionamiento y en nuestro caso el relevo entre sectores más destacados se ha producido, aunque con  distintas preferencias y protagonistas. El cambio ha sido, sin embargo, de enorme importancia ya que el sector bancario ha dejado a un lado su condición de principal fuerza de la economía, como principal actor  en la toma de decisiones, para ceder el paso a otras dos  fuentes de capital, la energía y las telecomunicaciones, junto con un tercer protagonista, el sector textil, si bien el protagonismo de  este se debe a la presencia de un  actor de excepcional importancia  en la economía española como es el caso de Inditex.

La estructura de la economía español tiene, a la postre, diferencias importantes ya que a los cuatro sector hegemónicos mencionados hay que sumar algún otro que cuenta con mayor peso en nuestro caso que en otros países, como es  el sector del ocio y la hostelería, también hegemónicos en aportación a la actividad  económica y al nivel de empleo.  Esta estructura económica un tanto diferente es lo que explica el impacto diferente que la pandemia está teniendo en nuestro país  frente a los registros de otras economías desarrolladas.

Lo que ha causado una auténtica revolución es el papel hegemónico que ha  tomado la energía. Las  principales empresas españolas cotizadas en la Bolsa han desplazado a los bancos  de su papel tradicional  de líderes de los mercados. El ajuste de actividad y de empleo que ha vivido en los dos o tres últimos años el sector financiero ha sido tremendo y, por contra, el paso de la energía y la electricidad en el conjunto de la economía ha subido con fuerza, desde el  18% del total hasta el 24%.

Por el contrario, el peso de las actividades financieras ha caído desde niveles del  19% al 13%, desplazando a este sector de las finanzas  a la tercera posición. La segunda plaza, gracias al enorme peso de Inditex, ha sido  absorbida por el sector textil. También llamativo resulta el peso que ha llegado a tener el sector de la telefonía, que del  7% ha subido a más del 9% y se ha acercado de forma amenazante al sector financiero, con la particularidad de que algunos pronósticos apuntan ya  a la telefonía como el  tercer protagonista más  destacado de la economía española a la vuelta de dos o tres años.

La hegemonía energética es, en todo caso,  la que tiene un mayor potencial de cambio en el conjunto de la economía ya que está en pleno desarrollo el relevo de  algunas de las fuentes energéticas básicas por  otras de novedosa aportación,  básicamente la energía eólica y la energía solar. Ambas están experimentando un aumento muy importante de su valor y de los capitales movilizados para atender a las nuevas necesidades de la sociedad, suscitando la desaparición de los combustibles derivados del petróleo y el carbón así como de la energía nuclear, Este relevo va a modificar esencialmente  el papel de los grandes sectores de la economía en los próximos años. La pandemia  está acelerando este proceso.