Más inversión para el automóvil

Las miradas de los analistas y expertos  confluyen hacia un sector de la economía de forma particular cuando se contemplan las claves que harán posible la recuperación del PIB en los próximos meses. Se trata de la exportación, una rama que  representa  nada menos que el 24% del  PIB, unos 300.000 millones de euros.

España es un exportador importante a nivel mundial, pero su potencial de crecimiento en esta vertiente dista bastante de  encontrarse en su mejor momento. La crisis derivada de la pandemia ha afectado de lleno a muchos países que son nuestros clientes importantes, aunque  a medida que avanzaba el año en curso se han empezado a notar  avances sustanciales en las ventas al exterior, como es el caso de las ventas a China, que en esta última parte del año están aumentando de forma apreciable.

El sector exportador tiene en la zona euro su principal mercado de atención, con un porcentaje que oscila entre el 60% y el 65% de las exportaciones totales. Durante esta crisis, el porcentaje en cuestión se  ha situado más bien cerca del 60%, ya que en los mercados europeos se ha dejado notar la caída de la demanda con mayor fuerza que en otras economías, como las asiáticas.

Tanto Europa como Latinoamérica han perdido fuera en estos últimos meses mientras otras zonas del mundo han avanzado de forma apreciable, lo que si por un lado tiene  un aspecto  negativo, por otro lado es un  buen factor  de mejora en la medida en que genera una diversificación de mercados. Esta diversificación es en todo caso un buen elemento de fortaleza para la economía española, que reduce su vulnerabilidad.

El Gobierno cuenta con  algunos resortes importantes para  acelerar el pulso exportador. Estos días está anunciando a bombo y platillo que el sector del automóvil, clave en el pasado reciente de nuestras ventas al exterior, va a recibir un fuerte impulso de la mano de los fondos europeos que van a llegar a España. Unos 10.000 millones de apoyo al sector del motor durante los tres próximos años es una buena  inyección de  estímulo a un sector que es ya tradicionalmente  la mayor fuente de ingresos para el país. Los coches representan casi el 9% de los ingresos por exportación por delante de otros sectores como el refino de petróleo, que supera el 6%. El sector agroalimentario es también otro de los grandes motores de la exportación española, con una potente producción hortofrutícola y un elevado grado de penetración de un producto tan español como el aceite puro de oliva.

Con el  importante apoyo al sector del automóvil, un sector en el que no hay producción genuinamente española (ninguna de las grandes marcas que lideran la producción de coches es de nacionalidad española), esta industria podría reforzar su presencia en los mercados internacionales siempre que las inversiones que se van a concentrar en esta industria tratarán de cubrir  todas las nuevas facetas que  el sector está impulsando para modernizar el mundo de la automoción.  Esta importante inyección de recursos tratará de evitar que el sector del automóvil se quede  atrás en la gran revolución tecnológica que se está produciendo de la mano de la electricidad y la automatización.