La economía entra en nueva fase

Un enfermero sostiene una de las vacunas contra la gripe que durante el día de hoy ha inyectado en el recinto habilitado en el Iradier Arena, en Vitoria, Álava, País Vasco, (España), a 13 de octubre de 2020. Bajo el lema '¡Este año más que nunca, aléjate de la gripe!', la campaña antigripal comienza este martes en Euskadi para los grupos considerados de riesgo, con la pandemia del coronavirus de fondo, y se prolongará durante seis semanas. 13 OCTUBRE 2020;IRADIER ARENA;VACUNA;ANTIGRIPAL;PANDEMIA;VACUNACION Iñaki Berasaluce / Europa Press 13/10/2020 |

El horizonte económico que se le abre al Gobierno y al país en estas fechas, en las que se aproximan las vacaciones navideñas y los ciudadanos esperan un retorno a una cierta normalidad de cara a la siempre familiar celebración de la Navidad, se puede considerar bastante favorable tras el vuelco que han experimentado los acontecimientos desde esta segunda semana del mes de noviembre.

Hay dos cuestiones que marcarán posiblemente el rumbo futuro de la economía y del estado de ánimo de los ciudadanos, además de la tranquilidad del Gobierno. Por un lado, el espectacular anuncio de la farmacéutica estadounidense Pfizer de que ya cuenta con una vacuna sobre la covid 19 susceptible de ser administrada de aquí a unos pocos meses en dosis masivas. La segunda variante que tiene un indudable impacto positivo en nuestro quehacer económico es la aprobación de los Presupuestos del Estado para el año 2021, una aprobación que ha llegado cargada de polémica política pero que de momento cimienta la estabilidad del Gobierno de cara a los próximos meses.

Para reforzar el cambio del estado de ánimo que emerge tras estos dos asuntos no hay más que ver la reacción eufórica con la que la Bolsa española (al igual que las de otros países, aunque en España con mayor intensidad positiva) ha valorado la situación, dando alas a algunas compañías especialmente afectadas por los fuertes impactos negativos del anterior estado de cosas.

Empresas del sector de la hostelería y del aeronáutico han reaccionado con fuerza al alza, en la seguridad de que estos dos sectores (el hotelero y el del transporte aéreo) van a facilitar una recuperación del nivel de actividad económica, a la par que abren las puertas a un horizonte inversor más esperanzador. La subida de la Bolsa durante la semana pasada ha sido la más intensa desde hace más de dos años, lo que tiene su importancia habida cuenta de los avatares por los que ha atravesado el país en estos últimos tiempos.

No es hora, desde luego, de echar las campanas al vuelo y ante todo es el momento de afrontar decisiones serenas que sean capaces de gestionar la salida de la crisis con eficacia. Hay al menos dos desafíos que tiene el país por delante en estas próximas semanas y que van a condicionar el futuro económico del país para uno o dos años.

El primero es la forma en la que se va a llevar a cabo de desescalada de las medidas adoptadas para frenar el avance de la pandemia. Un asunto en el que nada parece indicar que todo está ganado y que la espiral del contagio va a cesar su agresividad de forma inevitable tras la adopción de las medidas dictadas por el Gobierno y por las autoridades autonómicas. La gravedad del contagio y la tensión que todavía viven las instalaciones hospitalarias del país resultan todavía inquietantes y por lo tanto habrá que esperar que la precipitación en la conducta de gobernantes y ciudadanos no eche por tierra el avance logrado en estas últimas semanas.

Las cifras parecen indicar que vamos en la buena dirección, pero es preciso esperar una continuidad en la normalización de la crisis sanitaria. Un segundo desafío afronta el país en materia económica, el relacionado con la buena gestión de las masivas ayudas económicas y financieras que la Unión Europea va a poner a disposición de los países miembros, entre ellos los más dañados por esta crisis y, en todo caso, con España como uno de los más perjudicados. Unos apoyos que forman parte del eje sobre el cual la economía española va a superar este duro trance.