Iberdrola y Cellnex, dos inversores de primera

En contraste con las malas noticias que genera la economía española en medio de la pandemia, hay sin embargo algunas excepciones que llaman la atención por la espectacularidad de sus decisiones. Dos empresas en particular han destacado durante los últimos días por los ambiciosos planes de inversión que han sacado a relucir en un entorno, el del conjunto de la economía, que más bien invita al pesimismo.

Se trata por un lado de la eléctrica Iberdrola y de Cellnex, la compañía que paso a paso ha ido creando una de las mayores redes mundiales de torres de comunicaciones principalmente para le telefonía móvil. Aunque la primera es una empresa genuinamente española, la segunda es considerada como una compañía también española a pesar de la génesis de su formación y de la composición de su capital social, que en su mayor parte se encuentra disperso entre grandes accionistas institucionales de varios países extranjeros. Cellnex, en efecto, es una empresa dirigida principalmente por españoles y resultante de ideas y proyectos generados en buena medida en España.

Las dos empresas son, en todo caso, protagonistas de proyectos de inversión espectaculares, que se encuentran entre los más importantes del mundo en estos últimos meses. Iberdrola acaba de anunciar un plan de inversiones de 75.000 millones de euros en los próximos cinco años para impulsar varios proyectos de producción de energía eléctrica, sobre todo energías renovables.

La pena es que solo un 20% de ese volumen de inversiones tiene por destino España, aunque, todo hay que decirlo, los flujos de impuestos que la actividad empresarial de Iberdrola aporta a la Hacienda española es uno de los más sustanciosos de los que aporta el sector empresarial del país. La inversión que Cellnex ha realizado en España es bastante menor ya que su área de influencia está fuertemente diversificada entre nueve países europeos.

Cellnex acaba de anunciar su mayor inversión en su corta vida, unos 10.000 millones de euros, que destinará a la compra de unas 25.000 torres de comunicaciones en varios países europeos, en algunos de los cuales la presencia de la empresa es novedosa. Austria, Suecia y Dinamarca se han unido de este modo al grupo de países en los que ya operaba la compañía. Con la compra de esta red de algo más de 24.000 emplazamientos a la compañía china Hutchison,

Cellnex ya alcanzará los 100.000 emplazamientos. En el acuerdo con la empresa china entra la ampliación de su red actual en unos 5.250 emplazamientos. De este modo, Cellnex se convierte en una de las mayores empresas internacionales en su ramo de actividad aunque la capacidad de captación de dinero por parte de la empresa (unos 7.000 millones de euros ha logrado captar en los últimos meses, entre ampliación de capital y créditos a largo plazo) es bastante elevada y ello podría permitirle abordar nuevas operaciones de crecimiento y de inversión en el futuro inmediato ya que el sector de las telecomunicaciones (en concreto las compañías de telefonía) se encuentra necesitado de recursos para crecer lo que le llevará a vender parte de sus redes a empresas específicamente centradas en el desarrollo de nuevos emplazamientos, como es el caso de Cellnex.