El vuelco esperado en la economía

La fulgurante reacción de las Bolsas en los dos últimos días ha tenido en el caso español una especial relevancia ya que el Ibex 35 ha sido el índice europeo de renta variable que mejor ha respondido a la oleada de optimismo (de momento, solo es un estado de ánimo, ya veremos los resultados) que ha recorrido Europa. Incluso, su recuperación en estos últimos días ha duplicado la de algunos otros importantes índices europeos.

Con todo, el balance en términos anuales es aún decepcionante, ya que el selectivo español aún está un 19,25% por debajo del cierre del año pasado. Los once puntos de recuperación de estas últimas jornadas constituyen indudablemente un avance notorio, pero la economía española tiene que dar aún respuesta a los muchos interrogantes que nos rodean. Las cifras de infectados y fallecidos parecen empezar a mostrar una tendencia a la estabilización en la parte alta de la curva pero las medidas de prevención empiezan a mostrar ciertos efectos positivos. Y la sociedad, con algunas excepciones a veces pintorescas, parece haber asumido una gran sensibilidad en la prevención, dando por buenas algunas de las medidas que han ido aprobando las Autonomías. Está por ver lo que va a suceder dentro de mes y medio con la llegada de la Navidad, una época en la que las familias adoptan un estilo de vida más festivo, con expansión de los contactos y la movilidad.

El hecho de que haya una vacuna con prometedores efectos curativos de la pandemia tendrá un gran impacto económico si realmente los sectores de la economía española más afectados empiezan a corregir la deriva en la que están sumidos desde hace meses. Por lo visto en la Bolsa, las cotizaciones de las empresas hoteleras y del transporte aéreo ya descuentan un horizonte de menor precariedad en la movilidad de los turistas. Las empresas especializadas en el sector farmacéutico, algunas de las cuales han entrado con fuerza en el Ibex 35 (Almirall, Grifols, Pharma Mar) durante estas últimas semanas, muestran señales de claro signo positivo.

Las empresas relacionadas con el transporte aéreo (como IAG, Amadeus o AENA) se encuentran, junto a las hoteleras, entre las que más están cotizando el posible cambio de escenario ya que su actividad puede dar un vuelco importante en cuanto los niveles de movilidad internacional recuperen parte o la totalidad de sus niveles de hace uno o dos años. Una parte muy sustancial del PIB español que se ha esfumado a lo largo del año 2020 se encuentra concentrado en estas compañías por lo que su resurrección comercial obligará a realizar un cambio sustancial en las previsiones económicas de cara al próximo año y en adelante.

La mejora de la normalidad afectará también de forma considerable, y así lo han reflejado en los dos últimos días las cotizaciones bancarias, la calidad de los balances bancarios, muy dañados con las crisis empresariales y la caída de la calidad del crédito, así como por los bajos tipos de interés en los que se mueve la actividad financiera, con márgenes muy escasos en los resultados.