Biden y la vacuna dan la vuelta a las Bolsas

La elección de Biden para la presidencia de los Estados Unidos y el anuncio de la elevada fiabilidad de la vacuna contra el virus acaban de abrir estos días nuevas expectativas para la Humanidad. La Bolsa lo ha reconocido de forma entusiasta con sus mayores subidas en bastantes meses. El pulso de la economía viene moviéndose desde hace meses al compás de las cifras de contagio de la enfermedad, todavía en alza. Las informaciones que se han difundido en las últimas horas no dan, en realidad, esperanzas definitivas pero sí que han abierto las puertas al optimismo. Especialmente optimista, en el caso específico de la economía española, ha sido la reacción al alza de los valores cotizados en la Bolsa española pertenecientes al sector turístico, el más dañado por la pandemia y el que más impacto negativo está teniendo en la evolución del PIB del país.

No solo se habla ya por primera vez de un elevado nivel de efectividad en la vacuna que han logrado algunas compañías (Pfizer es al parecer la más avanzada, aunque hay bastantes más en fase también muy esperanzadora) sino que se manejan fechas muy próximas, a lo largo de los primeros meses del año 2021, para su aplicación a millones de personas, una vez los programas de producción puedan ponerse a plena marcha.

Las dos novedades que se han juntado en las últimas horas (nuevo presidente estadounidense y disponibilidad de una vacuna eficaz) pueden ser en realidad dos piezas de un mismo acontecimiento ya que la triste etapa del mandato de Donald Trump al frente de Estados Unidos puede abrir nuevas puertas a la implementación de esta vacuna.

Desde el inicio de la pandemia, allá por el mes de marzo de este año, resultó llamativo el hecho de que un país tan preparado y poderoso como Estados Unidos se colocara a la cabeza de los contagios y de los fallecimientos a causa del coronavirus. Estados Unidos es con diferencia el principal damnificado de la pandemia y sus cifras causan auténtico pavor.

Ha sido muy llamativo el talante con el que Trump se enfrentó a la aparición y extensión inicial de la enfermedad, adoptando una posición de negacionismo que ha reflejado una actitud poco responsable en un dirigente del país más poderoso del mundo. Lo han hecho otros dirigentes y así han ido las cosas en algunas naciones. Las consecuencias no han tardado en dejar un dramático reguero de víctimas y de instalaciones hospitalarias desbordadas y dejando a un lado el tratamiento de otras enfermedades y dolencias debido al peso y la absorción de recursos centrados en la lucha contra la nueva enfermedad.

Es por este motivo por el que la llegada al poder en Estados Unidos de una nueva Administración, encabezada por Joe Biden, alimenta esperanzas de un mejor tratamiento de la enfermedad y de una aplicación más responsable de las medidas necesarias para frenar la expansión del virus. Es probable que la nueva Administración estadounidense aplique medidas y estrategias mucho más en línea con las que ya están aplicando algunos países desarrollados, algunos de ellos en Europa, para frenar el avance de esta enfermedad. De ahí la reacción positiva y esperanzada que han mostrado las Bolsas de todo el mundo en este primer día hábil de actividad en los mercados bursátiles tras conocerse ambos desenlaces, el político y el estrictamente farmacéutico.