La economía tras las elecciones USA

Es lógico que la gente se pregunte por el impacto económico que va a tener el desenlace de las elecciones presidenciales de Estados Unidos. Posiblemente las diferencias entre Trump y Biden son grandes en lo personal y en lo político pero hay que preguntarse también qué impacto pueda tener la victoria de uno u otro en la economía y, particularmente en las relaciones económicas con España y en las relaciones comerciales con nuestro país y con las empresas de nacionalidad española.

En los últimos años, grandes empresas españolas del sector de la construcción han conseguido importantes contratos en Estados Unidos, en especial en el sector de las obras públicas. Todavía esta semana, Sacyr ha logrado una adjudicación de más de 1.000 millones de dólares en un contrato con una Universidad americana, la de Idaho, para suministrarle todo el sistema de aprovisionamiento de agua. Hace pocos días, Iberdrola anunció, a través de su filial estadounidense Avangrid, una de sus más importantes inversiones en la compra de una compañía que opera en Texas y Nuevo México, PNM, con un desembolso que supera los 4.000 millones de dólares.

Esta misma semana, una empresa española, bastante desconocida en medios económicos pero muy acreditada en el mundo de la tecnología y del sector financiero, Lleida.net, acaba de debutar en Wall Street después de una espectacular trayectoria en la Bolsa española. Es una compañía tecnológica fundada hace unos años, en 1995, por un grupo de profesionales españoles y tiene su sede en la ciudad catalana. La compañía se ha hecho rápidamente un hueco en el sector de la certificación y notificación a empresas, un nicho de mercado altamente especializado y de ámbito global. Su pequeña dimensión no le ha impedido captar la atención de inversores internacionales en el mercado bursátil más importante del mundo y este año su crecimiento en términos de capitalización bursátil puede representar un auténtico hito.

Este trío de ejemplos da una idea aproximada de la presencia que está teniendo el sector empresarial español en la que todavía es, con el permiso de China, la primera economía del mundo global. La llegada de Donald Trump al poder hace cuatro años generó un cierto impulso económico que llevó al país a reducir su tasa de paro a mínimos históricos.

La gestión de Trump no ha estado exenta de polémicas y de tropiezos. La crisis del coronavirus ha mostrado el lado más escabroso de la capacidad de este político para dirigir el país, razón por la cual su acceso a la presidencia para un nuevo mandato cuenta con más detractores que partidarios. No obstante, la última palabra sobre su permanencia la tendrán los electores del país, que en estos momentos deciden con su voto entre la continuidad y el cambio, este último representado por Joe Biden y sobre todo por la vicepresidenta que ha escogido el candidato demócrata. Kamala Harris, una mujer negra de 55 años de edad, es la gran incógnita de la vida política americana y su acceso, que sería el primero de una mujer de color a la vicepresidencia del país, puede despertar importantes expectativas, incluso en la vertiente económica.