España se la juega en Latinoamérica

El grado de dependencia de la economía española frente a la economía de Latinoamérica ha aumentado de forma espectacular en los últimos años.  Esa dependencia  ha reportado importantes ganancias pero ahora se está convirtiendo en un arma de doble filo, en un riesgo posiblemente de alto contenido, en especial para algunos sectores  cuya penetración ha sido en el pasado reciente, en el último decenio, un  motor de crecimiento muy considerable.

Sectores como el eléctrico o el energético en general, el bancario, el de las telecomunicaciones o el variopinto  segmento de las empresas de la construcción  y obras públicas,  tienen bien ancladas sus actividades en la gran mayoría de los países de la zona. Es más, en algunos casos, como el bancario, hay empresas españolas que ganan más dinero y tienen mayor actividad en la zona latinoamericana que en España o en el resto del mundo. Lo que le suceda a Latinoamérica es, por lo tanto, crucial para la economía española.

Lo que está sucediendo en las actuales circunstancias dejará posibles heridas importantes en el interior de  la economía española, ya bastante  erosionada por el desarrollo de   la pandemia.  Pero el  impacto de lo que sucede en las economías internacionales será muy  importante en la economía doméstica, según destacan muchos analistas.

La caída del turismo deriva directamente de  la menor disponibilidad de recursos por parte de los turistas internacionales, sumado al temor de la propia pandemia, ya que España  causa altas dosis de incertidumbre entre los visitantes tradicionales, que este verano se han reducido de forma espectacular.

Pero al margen del turismo,  las exportaciones manufactureras han  encontrado un tremendo frenazo en los mercados exteriores, sobre todo en  algunos sectores industriales muy orientados hacia la exportación, caso del automóvil, tanto en la fabricación de coches como en la  producción de componentes para la industria automotriz.   España exporta más de la mitad de los coches que fabrica y la industria de componentes  para las fábricas de coches tiene en  nuestro territorio una de las bases más consolidadas del mundo.

Hay un tercer  factor que está  condicionando el crecimiento de la economía  española en estos momentos tan difíciles, el de nuestra presencia  en Latinoamérica. Es una dependencia que no ha sido valorada suficientemente en estos últimos meses pero que empieza a causar serios problemas en algunas grandes empresas, que desarrollan una parte muy sustancial, incluso mayoritaria a veces, en territorio latinoamericano. La presencia española en  esta zona emergente es la más importante entre las economías desarrolladas, ya que Latinoamérica tiene más peso en la economía española que en la de Estados Unidos o en la de Europa. Ultimamente,  también  China ha  acelerado  su presencia en la zona y algunas grandes empresas chinas están realizando importantes inversiones o comprando empresas latinoamericana, en dura competencia con empresas españolas.