Empresas españolas en busca de capital

Varias empresas españolas se van a situar este año en las primeras posiciones de captación de capital y en el protagonismo de operaciones corporativas. La crisis económica que ha generado la pandemia ha contribuido a acelerar en parte este tipo de operaciones, aunque no es el único motivo por el que las empresas están movilizando a los inversores en busca de nuevos proyectos de inversión. El importe global de las operaciones de capital, entre ampliaciones y salidas a Bolsa, a las que habría que sumar en buena medida algunas fusiones, va a superar con creces los 200.000 millones de euros, una cifra que no es habitual desde hace varios años.

En el capítulo de las ampliaciones de capital, la mayor operación anunciada hasta el momento es la que encabeza Cellnex, la empresa dedicada a la creación de redes de distribución de señales para las compañías de telecomunicaciones, las famosas torres. Cellnex tiene en marcha un ambicioso plan de inversiones que ronda los 11.000 millones de euros y de momento ya ha solicitado 4.000 millones a los mercados de capitales para una ampliación de capital que previsiblemente vendrá seguida por alguna otra operación.

Esta ampliación de capital y el programa de inversiones que desarrolla la compañía no están directamente relacionados con el problema del virus, pero es en todo caso una iniciativa inversora que se ha puesto en marcha a pesar del delicado estado de los mercados de financiación. Y que la pandemia no ha frenado sino más bien, en todo caso, acelerado ya que la telefonía móvil es uno de los sectores que va a resultar reforzado como consecuencia de la crisis.

La compañía hispano británica IAG ha lanzado también estos días un ambicioso plan de ampliación de capital, en este caso muy relacionado con la debilidad de los balances de las compañías que integran el grupo aeronáutico. El grupo ha pedido a los accionistas algo más de 2.700 millones de euros para reforzar su balance, fuertemente aquejado por las pérdidas en las que han incurrido las filiales del grupo a causa de la drástica pérdida de tráfico aéreo.

El sector energético es otro de los que reforzará su demanda de recursos financieros a los inversores ya que, en paralelo a la crisis del coronavirus, las empresas petroleras y que todavía en la actualidad viven de la transformación de los hidrocarburos, están poniendo en marcha importantes planes de inversión para reforzar su presencia en las energías alternativas. Repsol ha anunciado hace ya unos meses un ambicioso plan en este sentido y otra de las grandes petroleras mundiales, la BP británica, acaba de anunciar planes de inversión para este tipo de desarrollos superiores a los 4.000 millones de euros, lo que permitirá a la compañía petrolera dar un giro estratégico importante en su actividad. En paralelo a este desplazamiento hacia las energías renovables, la crisis del covid 19 está provocando un recorte significativo en la demanda de consumo de petróleo y productos derivados. El impulso al teletrabajo es una de las motivaciones que las compañías petroleras y la Agencia Internacional de la Energía están esgrimiendo para llevar a cabo algunos planes para una transición energética que se presenta imparable, con el cambio climático como telón de fondo.