El euro, más fuerte de lo debido

El  euro y el dólar están embarcados en una carrera de valoraciones que no presagia beneficios para la economía europea. Un euro más fuerte, que ronda la zona de máximos frente a la divisa americana, será  tema de interés preferente en las discusiones que este  jueves van a desarrollarse en el seno del órgano de dirección del Banco Central Europeo (BCE).

La subida del valor del euro frente al dólar, una revalorización que ronda el 6% desde finales del año pasado aunque se ha acelerado sobre todo tras la aparición en escena de la pandemia, ha  tomado  mayor cuerpo aún tras la reciente  decisión de la Reserva Federal estadounidense de poner frente a los tipos de interés domésticos al tiempo que  suavizaba sus objetivos en materia de inflación.

Esta apreciación del euro no viene bien a la Unión Europea, una economía que está sometida  a  numerosas presiones pero sobre la que  aumentarán las dificultades si las exportaciones pierden competitividad al encarecerse su  precio en los mercados internacionales. Si la los avatares del coronavirus afectan a la capacidad de crecimiento de la zona euro, un dólar debilitado frente al euro agudizará el problema,  restando calidad competitiva a las exportaciones, en especial en algunos sectores como el del automóvil que no atraviesan por buenos momentos precisamente.

Los márgenes de que dispone el BCE para  hacer frente a las nuevas directrices de la Reserva Federal  americana  y a sus nuevas orientaciones monetarias, más permisivas, se unen a la fuerte intervención  monetaria que está llevando a cabo  el banco de la zona euro. Todas las directrices adoptadas recientemente pos los bancos centrales en ambos lados del  Atlántico van precisamente en esa misma dirección de debilidad del dólar frente al euro.  Por ello, los márgenes que tiene el BCE para poner freno a la pérdida de competitividad de las exportaciones europeas son extremadamente limitados, lo que ahondará en un crecimiento del PIB más ala baja de lo que se estaba estipulando.

El análisis que puede hacer el BCE de la situación desvelará algunas de sus claves en la sesión de este jueves y por lo tanto no tardaremos mucho en salir de dudas. La posibilidad de nuevos recortes de los tipos de interés en la zona euro, aunque algunos analistas no lo descartan de cara al año próximo, no sería una decisión muy oportuna, ya que vendría a equilibrar lo que está empujando Estados Unidos mediante la aplicación de medidas monetarias de efecto equivalente.

Para España, un  euro fuerte es en todo caso una situación más perjudicial que para el resto de los países europeos por la sencilla razón de que la economía española está atravesando una crisis más  aguda que el resto de nuestros colegas europeos. La ayuda de la exportación es, para España, una necesidad bastante imperiosa, sobre todo en unos momentos como los actuales en los que la entrada de divisas turísticas con la crisis del turismo se ha visto fuertemente reducida.