La economía flojeó en agosto

Las estimaciones económicas han empeorado durante el mes de agosto, según los indicadores que están adelantando estos primeros días del mes de septiembre los institutos de análisis. El despertar del mes de julio, cuando empezaron a dejarse sentir los efectos de la apertura tras el estado de alarma, hizo abrigar algunas expectativas favorables. Pero agosto nos ha devuelto a la realidad menos optimista no ya  por el hecho de que los datos del turismo hayan resultado muy decepcionantes sino porque algunos indicadores, en especial el  de la actividad industrial, nos han devuelto a la zona más baja del pulso económico europeo.

El frenazo del mes de agosto en el conjunto de la economía  puede tener relación por la forma  poco ordenada en la que el  país ha afrontado la desescalada y el desmontaje de algunas de las medidas de precaución destinadas a frenar el avance de la pandemia.  El aumento de los contagios nos ha colocado en la  zona más alta de la pandemia en Europa, lo  que ha contribuido a que algunos países hayan recomendado  no viajar a España o al menos a algunas zonas, que cada vez han ido en aumento hasta  incluir prácticamente a todo el país.

Algunos contagios de especial relevancia, protagonizados por turistas de primera página, han incrementado la imagen de peligrosidad  española,  por lo que la apertura de fronteras, que en unos primeros momentos ha tenido efectos bastante  esperanzadores  en los primeros momentos del mes de julio, se han revertido, lo que ha situado a este mes en uno de los peores de los últimos años en  cuanto a afluencia de visitantes.

Las estadísticas que esta misma semana han aportado los organismos oficiales reflejan retrocesos en el número de pernoctaciones del orden del 75% en el mes de julio  respecto a las cifras del mismo mes del año pasado. El panorama que se  vislumbra para el mes de agosto, teniendo en cuenta que el ruido sobre la peligrosidad española no ha hecho más que aumentar, está claramente a la baja. El sector turístico está, por lo tanto, en la cabecera del frenazo de la actividad económica.

Hay otro sector de gran importancia en la economía española, el manufacturero, que también ofrece una realidad muy negativa y claramente a la baja respecto al pasado año. Es más,  la actividad industrial española se ha convertido en la de mayor retroceso cuando se compara con los principales países europeos, en los que las cifras de actividad industrial y de exportación, estrechamente ligadas entre sí, han reaccionado  desde el mes de julio al alza consolidando su consolidación durante el mes de agosto.

España está ofreciendo en este mes recién concluido las tasas  más decepcionantes de actividad cuando se compara el devenir de la industria española con la del resto de los países europeos, a bastante distancia de Alemania, de  Italia y de Países Bajos. Solo Francia ha mostrado  un nivel de debilidad preocupante,  similar al español.