Cellnex, la inversión del año

En la imagen, el logo de Cellnex en un cristal en Torrespaña (Madrid) el 10 de marzo de 2016. REUTERS/Sergio Pérez |

Se ha cerrado estos días una importante operación empresarial, la ampliación de capital de Cellnex, una empresa  cotizaba básicamente en la Bolsa española aunque con accionistas de diversos países. La ampliación ha sido importante en sí misma, con 4.000 millones de euros de aportación de nuevo capital.  Cellnex ya es una de las cuatro mayores empresas del Ibex 35, tras haber superado a empresas como Telefónica y la mayoría de los valores bancarios en capitalización bursátil, con más de 20.000 millones de euros.

Pero, con ser importante esta cifra de ampliación de capital, más lo es el hecho de que las demandas de títulos por parte de los inversores han sido 46 veces superiores. Es decir, la oferta de dinero para participar en esta ampliación de capital ha alcanzado los  185.000 millones de euros.  Para los tiempos que corren, con la economía  mundial casi paralizada a causa de la pandemia, resulta bastante llamativa la  cifra que han ofrecido los inversores de todas las latitudes para apostar por una empresa cuyo principal campo de actuación se encuentra en España, al menos en el terreno empresarial.

Cellnex es una empresa de objetivo bastante sencillo, construcción y mantenimiento de las torres de telecomunicaciones para las compañías del sector de la telefonía. Estas últimas empresas  (Vodafone, Orange, Movistar,…)  han optado, en la mayoría de los casos, por un modelo consistente en subcontratar con empresas independientes especializadas la red de conexiones, para centrarse en la gestión pura de lo que es el servicio telefónico.

El modelo de empresas independientes se ha desarrollado, sin embargo, con bastante rapidez hasta el punto de que las dos  mayores empresas del mundo, las que controlan un mayor número de torres de comunicaciones, son precisamente de este perfil,  American Tower en Estados Unidos y Cellnex en Europa. Las demás son de menor tamaño. Incluso hay algunas que pertenecen a las empresas de telefonía, como Telxius, en el caso de Movistar, o  Vantage Towers, que está impulsando Vodafone.  Tanto la empresa española como la británica han tenido sus dudas a la hora de lanzarse a construir su propia red de torres, ya que el modelo de subcontratar con una empresa independiente, como  American  Tower o Cellnex, aporta ventajas financieras, al liberar recursos financieros para destinarlos a impulsar la propia actividad telefónica.

Pero lo cierto es que los dos modelos están en pleno desarrollo y el impulso de Cellnex en los últimos meses está siendo impresionante. La estadounidense American Tower, que opera sobre todo en América (Estados Unidos, Brasil, México,…),  es tres veces mayor que Cellnex, pero esta cuenta con un claro predominio en Europa, que con la ampliación de capital ahora realizada tratará de reforzar.

La americana acaba de tomar  en todo caso una importante  decisión estratégica, que es la  apuesta por adquirir más de un millar de torres en España que pone a la venta mediante concurso  la operadora francesa Orange, con lo que ampliaría en alguna medida sus primeros pasos, ya que está presente en Francia y en Alemania. La batalla entre las dos compañías independientes de torres de comunicaciones está, por lo tanto, en plena  efervescencia. Las inversiones que tiene previstas Cellnex para los próximos  años superarán con mucho las realizadas en estos últimos años, en los que ha gastado más de  14.000 millones de euros desde su reciente salida a Bolsa.