Junio, mejores señales para la economía

Los datos económicos del mes de junio conocidos en estos últimos días han  ofrecido señales muy  diferentes a las de los tres meses anteriores, cuando el coronavirus  estaba en pleno apogeo. En junio no se podría hablar de un cambio de tendencia en la economía española, pero sí en una clara mejoría de algunos de los principales indicadores. El turismo no está todavía en este  capítulo de bondades ni posiblemente se pueda esperar gran cosa de este sector hasta la primavera del año próximo.

Pero hay otros segmentos de la economía que sí dieron en junio un giro esperanzador. Las ventas de viviendas es uno de ellos, aunque  muy modesto todavía, ya que  las compraventas de viviendas  alcanzaron las 27.200 unidades, claramente por encima  de los dos meses anteriores pero lejos aún de los cerca de  45.000 pisos que cambiaron de propietario  en este arranque de año. Junio por lo tanto  suma tres meses de recuperación  en el sector de la vivienda,

Los avances más destacados del mes de junio se encuentran, sin embargo, en  la actividad industrial, aunque los analistas del sector consideran que  la normalidad productiva no se alcanzará hasta entrado el año 2021. Dos motivos han empujado, sobre todo, al sector industrial en el mes de junio, por un lado una cierta recuperación de la capacidad exportadora y, por otro, la recuperación del consumo privado, que se ha traducido en avances significativos en la venta y por tanto en la producción de  bienes de consumo duradero.

La producción industrial en  conjunto ha recuperado en los tres últimos meses un 20% de  intensidad aunque en junio todavía se encontraba un 14% por debajo de la correspondiente a un año antes. Alcanzar los niveles de producción propios de la etapa anterior al estado de confinamiento llevará todavía algún tiempo sobre todo porque  la normalización de ,a pandemia está lejos de haberse alcanzado y los rebrotes de estas últimas semanas van a dilatar por algún tiempo más la esperada vuelta a la normalidad productiva.

Sectores industriales como el del automóvil  o el textil, además de la actividad de producción de bienes de equipo, tardarán algunos meses en recuperar los  niveles propios de la primavera del año, cuando el coronavirus no  había empezado a mostrar su verdadero alcance y la producción  en las  fábricas españolas no se había resentido ni del descenso de las exportaciones ni del frenazo de las inversiones, aspecto este último que ha afectado en los dos últimos meses a la producción de bienes de equipo.

La recuperación de las exportaciones ha sido en todo caso el principal impulso que han recibido estos sectores, que tienen una gran dependencia de los mercados internacionales. Las estimaciones de estos sectores  para el mes de julio apuntan en el mejor sentido hasta el punto de que algunas industrias podrían alcanzar las cotas de producción  anteriores al inicio de la pandemia dentro de este mismo año.