La Deuda Pública, al borde del 100%

La pandemia está disparando este año las cifras de Deuda Pública en todas partes y España no podría ser una excepción. La primera referencia que nos llega en nuestro  país corresponde al cierre del mes de abril y ya alcanza los 1,234 billones de euros, rozando el 99% del PIB español. En los últimos  doce meses,  el endeudamiento  del conjunto de las Administraciones Públicas has aumentado en un 4,6%, cerca de 55.000 millones de euros. De aquí al 100% (es decir, deuda igual a producción total del país) no queda más que un paso, que a estas alturas del año se ha superado ya con toda seguridad.

La acumulación de deuda está concentrándose en estos meses más recientes como consecuencia de la pandemia y los gastos que se han visto incrementados en el sector público en contraposición a la merma de los ingresos que se está padeciendo a todos los niveles, tanto la Administración Central como la Autonómica, los Ayuntamientos y la Seguridad Social.  En las cuatro esferas de la actividad pública,  los estragos del coronavirus han dejado ya bien presente su factura. Y lo sucedido en los meses de marzo y abril no es más que el inicio de un empeoramiento, que a medida que avance el ejercicio se irá agravando, sobre todo si la actividad económica no  toma un sesgo más favorable a partir de finales de año o de la primavera del año 2021.

Con esta perspectiva, los análisis que se vienen realizando  apuntan a una subida del grado de endeudamiento público desde luego por encima del 100% del PIB. En el mejor de los casos se prevé un cierre de año 2020 en torno  al 115% del PIB. La peor de las hipótesis nos conduciría hasta el 120% del PIB, un nivel insólito en nuestra historia económica reciente.

Una de las  tragedias de este elevado endeudamiento no es  que haya que devolver el dinero sino que  cada año  genera unos intereses que superan el 2% de media, coste actualmente muy favorable ya que una buena parte de la Deuda española se está colocando en los mercados a tipos negativos. Este mismo jueves, el Tesoro ha logrado emitir bonos y  obligaciones a tipos por debajo de cero, es decir, sin coste en la mayor parte del dinero emitido. Causa pavor pensar lo que puede suponer una situación en la que los tipos de interés empiecen a subir, lo que dispararía el déficit público y colocaría a la economía española en una situación explosiva.

España  se encuentra en una situación media, tirando a mala, en cuanto a niveles de deuda, ya que a finales del pasado año el peso de la  Deuda Pública estaba  en nuestro país  cerca del 96% del PIB frente a un 98% en Francia, un 104% en Estados Unidos o un  135% en Italia. Es más, el nivel de deuda  por habitante es  relativamente moderado en el caso de España, con unos 25.200 euros por habitante a finales del pasado año frente a los  35.500 euros de Francia o los 40.000 euros por habitante en Italia.

Estados Unidos y Japón rebasan estas  malas cifras con notable holgura aunque,  puestos a buscar al mejor de la clase, hay casos bastante más ejemplares, como el de Alemania, con un  nivel de Deuda Pública que acabó el pasado año algo por debajo del 60% del PIB y un equivalente a 24.700 euros por habitante, datos indudablemente mucho más holgados que los de la mayor parte de los países europeos.