Oleada de fusiones

La pandemia está ya en su recta final y las cifras van aportando día a día sensaciones tranquilizadoras mientras los Gobiernos de los principales países van fijando la fecha   en la que es factible dar por concluida la fase de enclaustramiento social. La desescalada  en el caso español, la fecha última  de las restricciones,  está prevista para el 22 de junio, de acuerdo con la última determinación que acaba de  aprobar el Congreso de los Diputados. Se supone que llega un poco tarde para muchas actividades y en especial para el turismo, pero parecía inevitable mantener un cierto control.

La vuelta a la normalidad está aportando un prólogo interesante y que era de esperar en el mundo económico, el inicio de una fase de concentración empresarial, de fusiones entre empresas y de activismo creciente de los fondos de inversión que se ocupan de buscar oportunidades y movilizar capitales en busca de nuevas expectativas de negocio.

Algunas de estas operaciones, que con bastante seguridad proliferarán en los próximos meses, llegarán por la  vía  de las opas (ofertas públicas de adquisición), aunque  habrá numerosas variantes. Ha sucedido en ocasiones anteriores, cuando las crisis económicas abren nuevas posibilidades debido a la búsqueda de mayores tamaños, situaciones de  crisis en empresas que ya no pueden seguir adelante a causa de la crisis y simples operaciones de concentración en busca de mejores tamaños.

De momento, la opa lanzada sobre MásMóvil, una de las nuevas compañías del sector de las telecomunicaciones que han nacido hace unos pocos años y que ha accedido con rapidez al selecto grupo del Ibex 35,  es la  primera operación de cierta envergadura, aunque desde luego no será la última.

Los sectores en los que esta tipo de operaciones van a proliferar con bastante probabilidad son el hotelero, el del transporte aéreo y en general el mundo de la restauración. La industria hotelera en España ya cuenta con un tamaño  bastante aceptable, entre otras cosas porque algunas de las empresas  líderes del sector ya se han ocupado de extender sus tentáculos por otros países de nuestro entorno y sobre todo por Latinoamérica, además de las propias redes que han ido extendiendo por España.

Pero el sector hotelero está viviendo una situación muy difícil, con dificultades de liquidez y con  importantes pérdidas en algunas compañías del sector, que han visto  paralizadas sus actividades durante varios meses y cuya vuelta a la normalidad está todavía  pendiente de las decisiones que se adopten en España durante las próximas semanas y sobre  todo de la reacción de la clientela tradicional (básicamente europea) que  habrá de afrontar los temores típicos de una situación como la que estamos viviendo en Europa por razones estrictamente sanitarias.

La búsqueda de tamaños más acordes con las nuevas realidades no se agotará desde luego en el sector hotelero ni en el de las telecomunicaciones. Es bastante probable una nueva oleada de fusiones  en el mundo bancario, dadas las nuevas  condiciones en las que se mueve el sector. La suspensión del pago de dividendos en algunas compañías, entre ellas en algunos bancos, será  uno de los factores determinantes.