El mercado apoya a España con tipos negativos

Aunque la casi totalidad de las variables económicas españolas han ido a peor en las últimas semanas, este martes hemos recibido un buen estímulo a nuestras maltrechas cuentas públicas con el abaratamiento de las emisiones de Deuda Pública en el plazo corto. Está claro que la mano oculta, o no tan oculta, del Banco Central Europeo (BCE) apoyando la financiación de los Estados de la UE hasta donde sea necesario ha sido la responsable principal de esta importante mejora de las condiciones de colocación de títulos públicos.

La subasta periódica que desarrolla el Tesoro Público (generalmente los martes y los jueves, reservando para los martes la adjudicación de las Letras del Tesoro, las de menor plazo de amortización, con cuatro versiones entre los 3 y los 12 meses) ha contado esta vez con un resultado bastante favorable ya que los  títulos emitidos a 12 meses de plazo han  regresado a tipo negativo. Es decir, el Tesoro cobrará  el equivalente al 0,080% de lo emitido en vez de pagar, como sucedía en las semanas anteriores, un 0,160% de interés. Una de las cuestiones más interesantes de esta subasta de Letras ha sido la elevada colocación de títulos realizada por el Tesoro, cerca  de 7.600 millones de  euros, aunque la demanda total ha  rondado los 20.000  millones de euros, Desde  septiembre del año 2010 no se lograba coloca r en el mercado un volumen tan elevado de dinero público.

Las Letras a 12 meses han estado colocándose a tipos negativos desde noviembre del año 2015, cuando se realizó la primera emisión a estos títulos públicos al  -0,046% de tipo marginal. Luego han llegado a colocarse a tipos cada vez más bajos, llegando al -0,5% en otoño del año pasado, su nivel más favorable  para el Tesoro español. Desde entonces, la situación ha empezado a tornarse del revés y en algunas de las últimas subastas ya se habían empezado a ver tipos de interés positivos debido al empeoramiento acelerado de las cuentas públicas del  país y  de las negativas previsiones económicas que empezaron a manejarse hace unas  semanas. Ahora, los tipos vuelven a moderarse en base a la enérgica reacción del Banco Central Europeo (BCE), prometiendo su apoyo financiero a los países de la zona euro.

No es que sea mucho dinero pero marca una diferencia interesante ya que en las últimas semanas los  tipos de interés en negativo, que llegaron a afectar a títulos de hasta más de 3 años de plazo de amortización. La vuelta a tipos negativos en el plazo de 12 meses implica una mejora cualitativa de la valoración que hay en los mercados financieros internacionales de la Deuda Pública española y en general de la europea. De hecho, la prima de riesgo española (diferencia entre los tipos de interés a 10 años de plazo entre España y Alemania), que había llegado a elevarse por encima de los  150 puntos básicos, se ha moderado ligeramente en los últimos días y parece apostar a una vierta estabilidad en la creencia de que el Banco Central Europeo mantendrá con firmeza su actitud de apoyo a los Estados de la UE para que puedan financiar sin agobios  el mal momento económico que vive la UE, con la previsión generalizada de que estas dificultades se mantengan durante unos cuantos meses.

El problema con el que se puede tropezar ahora esta política de apoyo público es la reacción negativa del Tribunal Constitucional de Alemania, que acaba de emitir un duro informe en contra de las generosidad con la que el BCE está comprando Deuda Pública de los Estados miembros. Una política ya iniciada por el anterior presidente del BCE, el italiano Mario Draghi.

La posibilidad de que las tesis alemanas, apoyadas por los sectores políticos más conservadores de este país, triunfen y acaben por dificultar la  financiación expansiva del BCE apoyando a los Estados, parece bastante escasa.