La economía encaja la crisis

Mientras siguen aumentando las cifras de personas afectadas en España por al virus y se han contabilizado ya dos fallecidos, el Gobierno analiza los pasos que se puedan adoptar en diversos escenarios para paliar el avance de la epidemia, tanto en el plano de los acontecimientos deportivos como en el cierre de centros de enseñanza y la posibilidad de facilitar medidas de reducción presencial en las empresas. Todo ello complementado con algunas medidas de apoyo a la liquidez.

El impacto de la crisis no está siendo muy acusado porque su desarrollo, sobre todo en Europa, es bastante desigual. En Italia se encuentra el foco más preocupante y las autoridades italianas están adoptando medidas que van a servir de pauta para otros países. Italia ha estimado las ayudas a las empresas en torno a los 4.500 millones de euros y ha decidido un cierre temporal de universidades y escuelas, hasta mediados de este mes. De momento parece que es el único país europeo en el que se van a adoptar medidas de esta amplitud.

En el caso de España, la evolución de la crisis parece bastante mitigada a pesar del aumento gradual de personas afectadas por el virus, que ronda los dos centenares. Las señales de alarma sobre la economía tampoco están resultando mucho más agudas que las de la semana pasada, cuando se encajaron los primeros golpes. De hecho, la Bolsa española lleva tres días subiendo de forma moderada, pero subiendo al fin y al cabo.

La agencia de calificación de riesgos S&P ha emitido un informe en el que estima un crecimiento del PIB para este año del orden del 1,3% frente al 1,7% que había estimado hace poco tiempo, si bien complementa su diagnóstico con una previsión de crecimiento del 1,9% para el año siguiente, lo que indica que la economía rebotará con bastante fuerza tras el bache de esta crisis, cuya duración se estima relativamente breve.

También la titular de Economía y vicepresidenta del Gobierno, Nadia Calviño, ha valorado a la baja los riesgos al señalar que el impacto en el crecimiento económico será moderado. Los países de la zona euro han desarrollado este miércoles una reunión por teleconferencia en la que han decidido aplicar márgenes de flexibilidad a las cuentas públicas para permitir un encaje no traumático a los incrementos de gastos que puedan adoptarse en algunos países paran contrarrestar los efectos del coronavirus.

Italia ya ha anunciado la cuantía de las medidas y España se supone que irá en una línea similar aunque de menor cuantía ya que en principio el impacto en nuestro país será menor. Cabe la duda de qué consecuencias tendrá en el importantísimo sector turístico español la extensión de los contagios, pero todo parece indicar que España está logrando una gestión muy favorable, bien valorada en todo el mundo, lo que en principio no debería causar grandes contratiempos. El factor tiempo será muy importante en esta crisis y la mayoría de los analistas considera que para el verano habrá mejorado sensiblemente la situación.

Queda por ver lo que hará el Banco Central Europeo (BCE), pero está claro que no va a permanecer de brazos cruzados, a pesar de que el margen de actuación de que dispone en la política monetaria es bastante más reducido que en el caso de Estados Unidos. Pero el manejo de las políticas financieras y monetarias para facilitar un cierto activismo en los bancos para paliar los efectos de la crisis tendrá que jugar también un cierto papel.