La Deuda, lenta mejoría

La Deuda Pública española presentó el pasado año, según datos provisionales, una doble cara: aumentó en valores absolutos (15.500 millones de euros más) aunque bajó en términos relativos cuando se relaciona con el PIB, descenso que ha sido de 2,1 puntos del PIB, hasta quedarse en el 95,5% del volumen de la actividad económica del año. El déficit de la Seguridad Social ha sido el principal causante de que las cifras no presenten un aspecto algo más favorable y todo parece indicar que en los próximos años, mientras el problema de financiación de este organismo no se encarrile, volveremos a contemplar una trayectoria poco saludable para las cuentas públicas.

Las cifras del déficit global presentan una cierta moderación, sobre todo porque no aumentan en términos relativos con el PIB. Es decir, crece algo más la economía en términos nominales que el volumen de Deuda Pública. Pero con todo, un 95% de deuda representa un serio hándicap para las posibilidades de crecimiento de la economía.

Los leves avances que se han producido en estos últimos años en el nivel de endeudamiento (cuatro años de avances o retrocesos de escasa cuantía) han de contemplarse en un entorno muy permisivo para la financiación ya que los tipos de interés se encuentran en zona de mínimos históricos. Este mismo martes, el Estado ha tomado deuda en el mercado a corto plazo (Letras del Tesoro a tres y nueve meses) a tipos de interés negativos, en torno al -0,5%), lo que implica que una parte de la Deuda Pública está suministrando ingresos financieros al Estado en vez de restarle recursos. Pero se trata de cifras moderadas, apenas 1.200 millones de euros en las dos subastas de este martes.

El coste del endeudamiento es, sin embargo, mucho más elevado, aunque en los últimos años también se ha suavizado debido precisamente a la bajada de tipos de interés derivada de la política monetaria permisiva que ha desarrollado el Banco Central Europeo (BCE) en estos últimos años. En estos momentos, el coste medio de la Deuda Pública que emite el Estado ronda el 0,45% ya que hay una parte sustancial de dicha deuda que se está emitiendo a tipos negativos. Por debajo de los cinco años de plazo de amortización, la nueva Deuda Pública que sale al mercado está en negativo.

Como consecuencia de las emisiones cada año más baratas, algunas en negativo, el coste medio del endeudamiento español acumulado ha bajado de forma gradual en los últimos años. Hace un decenio, el coste medio de la deuda española total estaba en torno al 4%, En la actualidad, este coste medio del conjunto de lo que el Estado español debe a los mercados, tanto españoles como extranjeros, está en toro al 2,3%. Este coste es el resultado promedio de emisiones actuales, dos o tres últimos años, a tipos predominantemente negativos (en los plazos más costas) con las realizadas años atrás, cuando los tipos de interés eran sensiblemente más elevados que los que se han venido aplicando en los dos o tres últimos años.

Es probable que esta estructura de costes se mantenga en el inmediato futuro, pero no debería descartarse un giro en la política monetaria que lleve los tipos de interés a niveles más normales. En ese momento, si España no aprovecha las actuales condiciones benévolas para reducir el volumen total de la deuda, las dificultades económicas del país pueden suponer un notable quebranto,. Que condicionaría los flujos de inversión y por lo tanto el crecimiento del país. El ritmo actual de descenso de la Deuda Pública en circulación es en todo caso una buen a noticia. Pero se trata de un ritmo insuficiente que habría qie acelerar si no queremos enfrentarnos a medio plazo con serios problemas financieros.