Los precios del petróleo se hunden

Los precios del petróleo se han desmoronado en los últimos días hasta niveles ligeramente por encima de los 50 dólares por barril. En apenas un mes, los precios del crudo han caído en más de un 20%. Para el conjunto de la economía, el balance de este retroceso puede resultar bastante positivo al abaratar el precio de muchos productos y servicios y, por lo tanto, constituye un estímulo para la actividad económica. En los últimos años, los vaivenes del precio del petróleo han sido continuados. Baste recordar que el máximo en la etapa más reciente alcanzó los 132 dólares por barril en el mes de julio del año 2008.

El impacto del virus de China está en el origen de este retroceso de los precios de la principal materia prima. En paralelo, la devastadora situación que está generando en la economía china, la segunda mayor del mundo, provocará una revisión a la baja en algunos indicadores económicos de alcance económico global. La economía de China es la segunda mayor del mundo y el impacto negativo del virus que afecta a este país provocará un retroceso del PIB china de más de un punto.

El PIB se esperaba que subiera este año un 6,3% pero los pronósticos que ahora se manejan, susceptibles incluso de ser rebajados aún más en el futuro, ya apuntan hacia un aumento del PIB este año de apenas un 5% e incluso algo menos. La caída del consumo está resultando muy importante, al igual que las importaciones y exportaciones, de modo que el dinamismo de la economía china puede acarrear un frenazo también en la economía mundial.

La suma de estos dos indicadores (precio del petróleo a la baja y desaceleración económica en China y en menor medida en otros países desarrollados) puede conducir a un escenario económico más débil de lo previsto durante el año en curso. A la vuelta de unos pocos meses, la situación será objeto de un análisis más pormenorizado, aunque todo parece indicar que el impacto de este virus va a tener consecuencias importantes, aunque posiblemente no de la cuantía que permita hablar de una recesión.

La caída de los precios del crudo es, en todo caso, lo más relevante a corto plazo para la economía mundial. La OPEP ya ha puesto a trabajar a sus expertos para analizar la situación. Se calcula que la producción mundial de crudo descenderá en torno a medio millón de barriles de crudo, una rebaja adicional a la que ya habían decretado hace unos meses los productores de crudo, incluida Rusia, y que posiblemente será decidida en breve por los productores.

China ha anunciado que de forma inmediata va a reducir su actividad de refino en más de medio millón de barriles diarios, aunque la cifra es susceptible de ser incrementada a medida que se tome la medida real al impacto económico derivado de los efectos del virus. Los productores de petróleo tratarán por todos los medios, sobre todo mediante una rebaja de los niveles de producción de crudo, frenar el derrumbe de los precios para evitar una merma de sus ingresos más allá de la reducción de sus ventas de crudo. Tarea difícil pero que los países de la OPEP analizarán previsiblemente en la cumbre adelantada que quizás celebren este mismo mes, en vez de a finales de marzo, como tenían previsto.