FMI y OCDE piden la reforma urgente de las pensiones

Dos organismos internacionales, la OCDE y el Fondo Monetario Internacional (FMI) han coincidido el mismo día, este jueves, para dar a conocer sus respecticos diagnósticos sobre las pensiones en España, aunque el informa del FMI es algo más amplio al abarcar el gasto social en general y la eficiencia de las políticas de redistribución en España, asunto del cual no pronuncia precisamente elogios a pesar de las declaraciones públicas del Gobierno actual y de los anteriores.

Una de las cuestiones más polémicas y sobre la que los dos organismos ofrecen puntos de vista muy similares es la que se refiere a la edad de jubilación, que en España se encuentra en los 65 años de edad y diez meses cumplidos desde principios de este año. Esta edad va aumentando de forma gradual, tal y como se estableció en la ley del año 2013, hasta los 67 años para quienes hayan cumplido los 37 años de vida laboral. El horizonte durante el cual se va a ir incrementando gradualmente la edad de jubilación es de 15 años.

La edad de jubilación no es homogénea entre los países desarrollados, ya que hay casos extremos, como el de Dinamarca, en donde la edad para jubilarse es la de 74 años. En Italia es de 71 años. Se puede decir que en España hay, por lo tanto, una posición comparativamente ventajosa para los jubilados, que pueden empezar a percibir su pensión a una edad más temprana que en otros países. Esta situación tendrá consecuencias desfavorables para la capacidad financiera de la Seguridad Social ya que a medida que pasen los años, el dinero que van a percibir los pensionistas será superior cada año debido al envejecimiento de la población. Es decir, la etapa durante la cual los pensionistas percibirán su pensión será más larga cada año, teniendo en cuenta el aumento de los años durante los cuales los pensionistas van a estar percibiendo la pensión.

Las críticas del FMI sobre las pensiones españolas son bastante explícitas. Tras considerarlas como “bastante generosas”, señala que se encuentran por encima de buena parte de los países desarrollados cuando se toma en consideración el importe de la pensión en relación con el último salario percibido cuando el pensionista estaba en activo. El informe del Fondo afirma tajantemente que los pensionistas españoles han estado bastante bien protegidos durante la crisis económica en relación a otros sectores de la sociedad (los parados, lógicamente) y a los pensionistas de otros países.

La reforma del sistema, según la deducción del informe del FMI, parece ineludible, ya que en caso contrario el déficit público español podría llegar a multiplicarse por tres, lo que haría ingobernable e insostenible el sistema. El informe de la OCDE considera que el sistema, tal y como está ahora, no parece que sea viable y que las reformas que es necesario abordar para darle mayor consistencia posiblemente pase por reducir de forma gradual el importe percibido tras el retiro, como sucede en otros países. La necesidad de vincular la edad de jubilación con la esperanza de vida mediante mecanismos automáticos es una de las necesidades del sistema que, de no ser adoptado, conducirá posiblemente a una crisis de envergadura de aquí a unos pocos años.